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lunes, 29 de junio de 2015

Putin quiere unir a todo Oriente Próximo contra el Estado Islámico para apoyar al régimen de Damasco y así conservar a un aliado que le proporciona bases militares en El Mar Mediterráneo como la base naval de Tartus,// Por Xavier Colás encontrado en el Mundo . es

Putin quiere unir a todo Oriente Próximo contra el Estado Islámico para apoyar al régimen de Damasco y así conservar a un aliado que le proporciona bases militares en El Mar Mediterráneo como la base  naval de Tartus


Nota del autor del blog, en mi país hay un dicho “No es por amor al chancho sino a los chicharrones”

Putin quiere unir a todo Oriente Próximo contra el Estado Islámico

http://www.elmundo.es/internacional/2015/06/29/559197c0268e3ed92e8b4587.html


En una reunión con el titular sirio de Exteriores, el presidente ruso se ofrece "para hacer lo que sea necesario" para lograr esa alianza "contra el enemigo común" en la región

"Putin ha hecho milagros", responde el ministro sirio, "pero para esto haría falta uno mayor"

Vladimir Putin (dcha.), junto al ministro ruso de Exteriores, Serguei...



 . Vladimir Putin (dcha.), junto al ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, y su homólogo sirio, Al Mualem. EFE

XAVIER COLÁS   Especial para EL MUNDO Moscú

Actualizado:29/06/2015 21:08 horas

Moscú quiere una coalición en la zona de Siria, pero no para derribar al presidente Asad sino parar parar los pies al Estado Islámico. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha prometido hoy el apoyo de Moscú a una alianza regional para luchar contra la organización terrorista, en una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Siria, Walid al Mualem.


El líder ruso recordó que para luchar eficazmente contra el terrorismo y "contra manifestaciones extremas del radicalismo, es necesario aunar los esfuerzos de todos los países de la región".


Putin está convencido que todos los países de la zona están dispuestos poner de su parte en la lucha contra el llamado Estado Islámico, y Rusia podría ser el catalizador que una a viejos adversarios. Por eso se refirió también a "Turquía, a Jordania y a Arabia Saudí", e hizo un llamamiento a Siria y a otros Estados de la región a entablar un "diálogo constructivo con todos los países interesados en la lucha contra el terrorismo".


La propuesta de Putin fue acogida con algo de escepticismo por Damasco. El ministro de Exteriores sirio aseguró que su Gobierno también quiere sumar esfuerzos en la lucha contra el terrorismo, pero expresó sus dudas sobre si es factible crear una amplia coalición antiterrorista.

Para Damasco, Rusia ha sido el principal apoyo político durante la guerra, y nadie en el Gobierno sirio olvida como Putin paró la idea de una operación internacional contra Asad. Moscú quisiera ahora darle la vuelta a la situación y hacer una coalición que ayude a Damasco a combatir al Estado Islámico.


"El presidente Putin y Rusia bajo su Gobierno han conseguido verdaderos milagros, pero armar una coalición con Turquía, Arabia Saudí, Catar y Estados Unidos se necesita un milagro aún mayor", dijo Al Mualem en una rueda de prensa conjunta con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. El ministro sirio recordó su vieja acusación contra esos países, que "en lugar de luchar contra el terrorismo, promueven con dinero y armas el terrorismo en Siria y derraman la sangre del pueblo sirio".


El presidente ruso agregó que "entre vecinos siempre o, al menos, frecuentemente hay roces, desencuentros y problemas, pero en aras de la lucha contra el mal común hay que unir esfuerzos".

Putin es consciente de las complejas relaciones que ha habido entre los países de la zona. Las rivalidades entre suníes y chiíes hacen que la puesta en marcha de una coalición regional para hacer frente al Estado Islámico es un "asunto complicado". Corresponde ahora a Damasco dar el paso.

"Si el Gobierno sirio lo considera conveniente, haremos todo para apoyarles y utilizaremos nuestras buenas relaciones con todos los países de la región para, al menos, intentar crear esa coalición", dijo Putin, que no olvidó mostrar su apoyo a Damasco.


Sus palabras llegan días después de que un medio árabe radicado en Londres, 'Asharq al Aswat' informase de que Rusia estaba abandonado su apoyo a Siria, reduciendo drásticamente su personal en la embajada y sacando a sus expertos que asesoran en los puestos de mando militares sirios.

Los rebeldes y los terroristas han acorralado al gobierno de Bashar Asad, un buen aliado de Moscú pero al que resulta cada vez más difícil de sostener. Más todavía si sólo controla ya el 8% del petróleo y se ahoga en la falta de recursos financieros.



Moscú no quería ver caer a Asad, pero si fuese necesario un cambio de liderazgo prefiere alguien con quien pueda mantener una interlocución, aunque ya no sea privilegiada. Moscú ha relacionado a los terroristas del Estado Islámico con el dinero saudí y el intervencionismo de EEUU, dos ingredientes que incomodan a la élite rusa, y teme una extensión del 'yihadismo' en sus repúblicas adyacentes.

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