Cesación
de pagos de Grecia enloda la imagen del FMI
http://lat.wsj.com/articles/SB12351676079200283713404581080640293963586?tesla=y
Por IAN TALLEY
Miércoles,
1 de Julio de 2015 0:02 EDT
Una mujer
pasa por un cartel que promueve la opción de votar “No” en el referendum fijado
para el domingo. simela pantzartzi/European
Pressphoto Agency
Grecia pasó
a ser el martes la primera economía avanzada que entra en cesación de pagos en
las siete décadas de historia del Fondo Monetario Internacional, un retroceso
significativo tanto para el país como para el mayor prestamista de emergencia
del mundo.
El
incumplimiento de un pago de US$1.700 millones adeudados al FMI deja a Grecia
en un reducido grupo de deudores que han dejado de pagarle al FMI, entre ellos
los talibanes de Afganistán y Haití. Zimbabue fue
el último moroso importante del FMI, en 2001.
La cesación
de pagos al FMI también envía una señal de advertencia a otros acreedores del
país heleno, incluidas instituciones como los fondos de pensiones y los empleados federales.
A la hora de
buscar culpables, sin embargo, muchos economistas subrayan los errores que el propio FMI cometió en 2010, cuando
ayudó a elaborar un paquete de rescate conjunto de 110.000 millones de euros.
Critican al FMI por no haberle exigido a Grecia que se embarcara inmediatamente
en una reestructuración de su deuda y por depender de proyecciones
excesivamente optimistas sobre el crecimiento del país.
“Toda la saga griega
desde 2010 ha sido muy perjudicial para la reputación del FMI”, dijo Ajai
Chopra, un investigador visitante en el Instituto Peterson de Economía
Internacional y ex subdirector del Departamento de Europa del organismo.
Joseph Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia y ex economista jefe del Banco Mundial,
dijo que el traspié del FMI con Grecia probablemente haga que otros países lo
piensan dos veces antes de pedir la asistencia. El economista recuerda que el énfasis del FMI en las medidas de
austeridad durante la crisis asiática de finales de la década de los
noventa llevó a numerosos mercados emergentes a incrementar sus reservas de
divisas como un seguro de financiación de emergencia.
“Entregar la soberanía
[nacional] al FMI es visto como un riesgo extraordinario”, dijo Stiglitz,
“especialmente cuando se hace un tan mal trabajo como pronosticador”.
Funcionarios del FMI y de Estados
Unidos, el mayor accionista individual del organismo, dicen que toda la culpa es de
Grecia por no haber cumplido con sus promesas de reformas económicas. El
rescate, añaden, dio espacio a Grecia para reestructurar su economía, a la vez que dio tiempo a Europa para desarrollar anticuerpos
financieros y a la economía global para recuperarse.
Chopra, el
principal arquitecto del plan de rescate del FMI para Irlanda, manifestó que
los acreedores de Grecia, entre ellos el FMI, también son culpables del fracaso
del plan de rescate.
Según
muchos, el primer programa negociado en 2010 entre Atenas, la zona euro y el
FMI sentó las bases para el fracaso.
De acuerdo
con documentos confidenciales del FMI a los que tuvo acceso The Wall Street Journal, algunos funcionarios del
FMI y casi un tercio de los consejeros ejecutivos de su junta plantearon en ese
momento objeciones al diseño del plan de rescate. Algunos directores ejecutivos
advirtieron que las proyecciones de crecimiento griego eran poco realistas.
Otros hicieron hincapié en que se necesitaba una reestructuración de la deuda
para atenuar el impacto de los profundos ajustes presupuestarios y las duras reformas
económicas en la población.
No obstante,
bajo la presión de los principales accionistas de la
entidad (Estados Unidos y Europa), este siguió adelante con el paquete,
ante el temor de que una crisis en Grecia pudiera extenderse por toda Europa.
La decisión
del FMI de no presionar a Atenas para que reestructurara su deuda en 2010 “fue
el pecado original”, dijo Alessandro Leipold, economista jefe del Lisbon
Council, un centro de investigación con sede en Bruselas.
El FMI
finalmente exigió la reestructuración de una parte considerable de la deuda de
Grecia en 2012. Pero para entonces, gran parte del daño
ya estaba hecho. Ese año, las previsiones del FMI de un retorno del
crecimiento no se cumplieron. De hecho, la economía se contrajo 25% en cuatro
años.
En lugar de
ayudar a Grecia a reducir su deuda, como lo hace en muchos otros programas, el
paquete de rescate concebido por el Fondo disparó la deuda del país por las
nubes, pese a los esfuerzos del gobierno
por recortar el gasto. Además, el FMI subestimó los efectos del ajuste de
cinturón en Grecia y otros países de la zona euro.
Cuanto más crecía la deuda, mayores
los recortes fiscales y las reformas económicas que se exigían de Grecia. A medida que pasaron los años, la
fatiga del rescate se hizo sentir y el programa consumió a sucesivos gobiernos
griegos. La agitación política en Atenas complica los esfuerzos del gobierno
para cumplir muchas de las reformas más importantes. El
desempleo se disparó a 28% y la economía cayó en una recesión cada vez más
honda.
Para pagar
al FMI, Grecia necesitará más dinero de rescate de la zona euro –el tercer
programa financiero de emergencia en cinco años. Muchos analistas creen que lo
único que permitirá superar varios meses de estancamiento en las negociaciones
es otro cambio de gobierno, lo que podría convertirse en realidad si en el
referéndum de emergencia fijado para el próximo domingo los griegos votan a
favor de aceptar las exigencias de los acreedores para otra ronda de severos
ajustes.
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