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viernes, 30 de noviembre de 2018

Así se abrió la tierra en Anchorage tras el potente terremoto en Alaska | FOTOS

Así se abrió la tierra en Anchorage tras el potente terremoto en Alaska | FOTOS

Un gran tramo de una carretera cercana al aeropuerto de Anchorage se desplomó, dejando varado a un automóvil en una estrecha isla de pavimento rodeada de profundas grietas en el concreto

Anchorage. Terremotos consecutivos de magnitud 7,0 y 5,7 golpearon el viernes por la mañana Anchorage, la ciudad más grande de Alaska, sacudiendo construcciones y deformando carreteras, lo que provocó que los residentes de la isla de Kodiak huyeran a terrenos elevados en previsión de un tsunami.
La alerta de tsunami fue levantada poco tiempo después sin incidentes. No hubo reportes de muertes ni heridos graves.
El Servicio Geológico de Estados Unidos dijo que el epicentro del primer terremoto, el más poderoso, se registró unos 12 kilómetros (7 millas) al norte de Anchorage, la ciudad más grande del estado con unos 300.000 habitantes. Mucha gente huyó de sus oficinas o se escondió debajo de los escritorios.
Un gran tramo de una carretera cercana al aeropuerto de la ciudad se desplomó, dejando varado a un automóvil en una estrecha isla de pavimento rodeada de profundas grietas en el concreto.
Las sacudidas destrozaron ventanales, abrieron grietas en un edificio de dos pisos en el centro de Anchorage, interrumpieron el servicio eléctrico e inhabilitaron los semáforos, causando problemas con el tránsito. El terremoto provocó que un hombre fuera arrojado de la tina.
Todos los vuelos en el aeropuerto fueron suspendidos luego que el sismo cortó el servicio telefónico y obligó a evacuar la torre de control, y el oleoducto Alaska -de 1.290 kilómetros (800 millas) también fue cerrado mientras trabajadores eran enviados a inspeccionar los daños.
Las clases fueron canceladas en Anchorage y se les pidió a los padres que recogieran a sus hijos mientras las autoridades examinaban las escuelas en busca de fugas de gas y otros daños.
Las autoridades habilitaron un centro de convenciones en la ciudad como albergue de emergencia. El gobernador Bill Walker emitió una declaración de desastre en el estado.
La gente regresó a los edificios tras el primer terremoto, pero unos cinco minutos más tarde una réplica de 5,7 los hizo salir de nuevo a las calles. Posteriormente se registraron una serie de réplicas más débiles.
Se emitió una alerta de tsunami para las áreas costeras del sur de Alaska en la Ensenada de Cook y parte de la península de Kenai. La policía en Kodiak advirtió a los habitantes del pueblo del mismo nombre que se resguardaran en “zonas más altas de inmediato”.
Michael Burgy, técnico del Centro Nacional de Alertas de Tsunami en Palmer, Alaska, dijo que la alerta se emitió automáticamente basándose en la magnitud del sismo y su proximidad a la costa. Los científicos monitorearon las mediciones para determinar si el terremoto generó olas de mayor tamaño. Como no hubo ninguna, cancelaron el alerta.
El 27 de marzo de 1964, Alaska fue sacudida por el terremoto más fuerte en la historia de Estados Unidos, centrado a unos 120 kilómetros (75 millas) al este de Anchorage. EL sismo de 9,2, con duración de cuatro minutos y medio, y el subsecuente tsunami cobraron 130 vidas.
Fuente: AP

Perú espera una respuesta “razonada” de Uruguay sobre el asilo de Alan García

Perú espera una respuesta “razonada” de Uruguay sobre el asilo de Alan García

El expresidente, refugiado en la residencia diplomática uruguaya en Lima, delega su cuenta de Twitter a su abogado

El ministro peruano de Justicia, Vicente Zeballos.
El ministro peruano de Justicia, Vicente Zeballos.  EFE
Once días después de que la Cancillería peruana fuese notificada por Uruguay sobre la petición de asilo del expresidente Alan García, el ministro de Justicia, Vicente Zeballos, ha afirmado este jueves que Perú espera "una posición muy razonada y también justificada" por parte del Gobierno de Tabaré Vásquez. De paso, las autoridades peruanas han advertido de que la respuesta "no solo será sobre el otorgamiento de asilo sino una toma de posición frente a la democracia peruana".
El veterano líder del conservador Partido Aprista alega estar siendo objeto de persecución política después de que un juez ordenase su permanencia en Perú por 18 meses para permitir diligencias fiscales por lavado de activos en agravio del Estado y por cohecho en la concesión de la línea 1 del metro de Lima —durante su segundo Gobierno— al gigante brasileño Odebrecht. García era investigado por tráfico de influencias en este caso y llegó de Madrid, donde residía, para un interrogatorio del fiscal provincial José Domingo Pérez, miembro del equipo especial de Lava Jato en Perú.
Nuevas pruebas proporcionadas por Odebrecht dieron cuenta de que la constructora le pagó 100.000 dólares procedentes de su contabilidad paralela poco después de haber dejado la presidencia, en julio de 2012. Fue entonces cuando el fiscal pidió la orden de arraigo, que García aceptó. Horas más tarde, sin embargo, el expresidente dijo sentirse perseguido y se protegió en la residencia del embajador de Uruguay en el acomodado distrito de San Isidro de la capital peruana.
"El ingreso a la casa del embajador fue coordinado [por García y el presidente de Uruguay, Tabaré Vásquez] y se esperaba una respuesta positiva inmediata que no ha acontecido. Es importante porque en apego a la Convención de Caracas (de asilo, de 1954) el gobierno uruguayo está evaluando la documentación que enviamos", expresó Zeballos en un encuentro con corresponsales de medios extranjeros. "Esperamos una respuesta apegada no solo a los compromisos internacionales de lucha anticorrupción, sino a la realidad de los acontecimientos que ocurren. El Gobierno no ha tenido ninguna intervención [en el pedido de arraigo], tanto así que la vicepresidenta [Mercedes Aráoz] también tiene un proceso de investigación en curso", destacó el congresista que asumió como ministro de Justicia hace cuatro meses.
Zeballos dijo también que "pareciera que Uruguay va a extender un certificado de democracia a Perú", y que el presidente Martín Vizcarra ha sido muy respetuoso del orden constitucional. "¿De qué contravención a principios democráticos estamos hablando? El ciudadano Alan García ha puesto en una circunstancia bastante delicada a las autoridades uruguayas", cuestionó el ministro.

Costa Rica como primera opción

El diario El Comercio informó este miércoles de que, a falta de respuesta rápida de Montevideo, un emisario del político aprista sondeó a la embajada de Costa Rica por si aceptaría una solicitud de asilo. El funcionario de turno ofreció consultarlo con sus superiores y llamó a la Cancillería peruana para pedir información, un procedimiento habitual en estos casos. Una fuente del Ministerio de Exteriores confirmó a EL PAÍS que, en efecto, así ocurrió.
Consultado por este diario sobre ese segundo intento del entorno de García, el ministro de Justicia comentó que el marco legal no es claro si, en caso de que Uruguay denegara el asilo, lo tiene que entregar al Estado peruano u otro Estado que lo proteja. Sin embargo, fuentes diplomáticas indican que si Montevideo rechazara la petición, se ganaría un problema político gratuito con Perú al entregarlo a un tercero.
García anunció que desde el jueves, "dadas las circunstancias", delegará en su abogado la administración de su cuenta de Twitter. Una posible señal de su preocupación, ya no solo del asilo, sino de la pesquisa fiscal y consecuencias judiciales, pues en ese medio social ha escrito recientemente sobre el pago que recibió de Odebrecht, cuando antes siempre lo había negado. Ahora, además de cuatro congresistas apristas y su abogado, se ha sumado como vocero de García su secretario personal.
Los medios peruanos están detrás de las operaciones del encargado de la filial uruguaya de la Banca D'Andorra, Andrés Sanguinetti, hermanastro del ex presidente del país sudamericano Julio Sanguinetti, quien —por encargo de Odebrecht— ayudó a exfuncionarios del gobierno de Alan García a abrir cuentas en Montevideo o crear empresas offshore para recibir los sobornos de la concesionaria del Metro de Lima. Otras diligencias fiscales están pendientes en Uruguay, independientemente de la decisión de cobijar o no al expresidente, que ya se había asilado en Colombia en 1992.

ODEBRECHT RECONOCE SOBORNOS EN CUATRO OBRAS PÚBLICAS

La constructora brasileña Odebrecht llegó a un acuerdo de colaboración con el Ministerio Público y la Procuraduría de Perú en el que reconoce que pagó sobornos en cuatro obras públicas recientes. Una de ellas, la de la línea 1 del Metro de Lima, fue una concesión favorecida por decretos del Gobierno de Alan García (2006-2011).
Aunque el acuerdo de colaboración será firmado la próxima semana, la prensa y el ministro Zevallos adelantaron algunos aspectos: si bien la empresa constructora no será procesada penalmente en Perú -en Brasil ya enfrenta cargos- acepta pagar una reparación civil al Estado peruano y dará acceso a los servidores que contienen información sobre los sobornos. Asimismo, los ejecutivos de Odebrecht proporcionarán más pruebas.
Las otras tres concesiones por las que pagó coimas son la carretera Interoceánica Sur —durante el Gobierno de Alejandro Toledo—, la ampliación de una vía hacia el Callao —con el gobernador regional Félix Moreno— y una obra vial en Cusco —en tiempos de Ollanta Humala—.

Cuando la fantasía choca con la realidad.

OPINIÓN 

Cuando la fantasía choca con la realidad

El déficit comercial es una causa secundaria de la caída de la producción industrial, al revés de lo que cree Trump

 Seguidores de Trump en Melbourne, Florida, el martes pasado.
Seguidores de Trump en Melbourne, Florida, el martes pasado. AP
Aceptémoslo: el “Hagamos Estados Unidos grande otra vez” fue un eslogan político brillante. ¿Por qué? Porque podía significar cosas diferentes para personas diferentes. Para muchos seguidores de Donald Trump, era básicamente la promesa de volver a los buenos tiempos del racismo y el sexismo puros y duros. Y Trump está cumpliendo esa promesa.
Pero al menos para algunos votantes de Trump, era una promesa de restablecer el tipo de economía que teníamos hace 40 o 50 años, una economía que todavía ofrecía muchos trabajos viriles en fabricación y minería. Por desgracia para los que confiaron en don Arte del Acuerdo, Trump nunca tuvo ni idea de cómo cumplir esa promesa. E incluso si hubiese sabido algo sobre cómo hacer política, no podría haber cambiado la trayectoria a largo plazo de nuestra economía, la cual se aleja sin tregua de la fabricación física de cosas y avanza hacia la prestación de servicios.
Como consecuencia de ello, Trump, a quien por encima de todo le preocupa la imagen, acapara ahora titulares que ponen en ridículo su postureo en campaña, titulares sobre el cierre de fábricas de coches y la pérdida de empleo. Ahora bien, los automóviles son un caso especial; el empleo en la fabricación sigue aumentando en general, aunque no especialmente rápido. Pero en lo que se refiere a sus grandes promesas, lo que está pasando es un vergonzoso fiasco.
¿Por qué era absurda la idea de la recuperación de la industria? Por supuesto, hablar de lo que Trump no sabe es una tarea ingente, ya que su ignorancia es profunda. Pero parece que no ha entendido bien tres cosas concretas sobre la fabricación. En primer lugar, cree que los déficits comerciales son la razón por la que abandonamos la fabricación. Pero no lo son. Para ser justos, esos déficits han desempeñado un papel en la reducción del empleo en la industria. Si pudiésemos eliminar el actual desequilibrio comercial, tendríamos alrededor de un 20% más de trabajadores en el sector que ahora. Pero eso solo revertiría una pequeña parte del descenso de la fabricación, que ha pasado de representar más de un 25% de la mano de obra en 1970 a menos del 10% hoy.
De hecho, incluso en países que registran superávits comerciales enormes, como Alemania, se ha producido un importante descenso de la industria en el empleo total. Y el comercio no es toda la historia. Lo que está pasando es que, a medida que crece el gasto general, una parte cada vez mayor se dedica a los servicios, no a los bienes. El consumo de productos manufacturados sigue aumentando, pero el progreso tecnológico nos permite producir esos productos con cada vez menos trabajadores; por eso la economía se desplaza hacia los servicios.
Por cierto, por si quieren saber qué significa “servicios”: de los cuatro sectores ocupacionales en los que el Departamento de Trabajo prevé que se creará más empleo a lo largo de la próxima década, tres son de algún tipo de asistencia (el cuarto es el sector alimentario). Y si no pueden imaginarse hasta qué punto se puede construir una economía próspera basándose en los servicios, tengan en cuenta que la asistencia sanitaria es una importante fuente de empleos de clase media y que podría crear todavía más con las políticas adecuadas. Así y todo, aunque los déficits comerciales sean una causa claramente secundaria del descenso de la fabricación, ¿no puede Trump ayudar un poco poniéndose duro con los extranjeros? Eso nos lleva a su segunda falacia: no, las prácticas comerciales extranjeras injustas no causan los déficits.
El hecho es que, aunque los aranceles pueden afectar al comercio en sectores concretos, el balance comercial general refleja sobre todo los tipos de cambio, los cuales, a su vez, derivan principalmente de los flujos de capital: el dólar es fuerte porque los extranjeros quieren comprar activos estadounidenses. Y las políticas de Trump —recortes fiscales para las multinacionales, grandes déficits que impulsan al alza los tipos de interés— están haciendo que el dólar sea aún más fuerte. Por último, la furiosa reacción de Trump ante los cierres de fábricas de coches nos recuerda su tercera gran equivocación política: cree que se puede dirigir la economía gritando a la gente.
¿Por qué está equivocado? No es solo que las empresas hayan aprendido a no tener en cuenta sus amenazas. Lo más importante es que la economía es demasiado grande para hacer política señalando a empresas individuales y despotricando. ¿Hasta qué punto es grande? Cada mes se pone en la calle a alrededor de 1,7 millones de trabajadores. Así que ni siquiera un presidente que pasase menos tiempo jugando al golf podría amenazar a suficientes empresarios como para tener una incidencia significativa en el mercado laboral. O, por decirlo de otra forma, dirigir EE UU no es como dirigir una empresa familiar. Se tiene que hacer fijando unas políticas generales y ciñéndose a ellas, y no intimidando a algunas personas cuando aparece un titular negativo. Por eso la promesa de Trump de recuperar la fabricación estaba condenada al fracaso.
¿Por qué la hizo en un principio? Por si sirve de algo, sospecho que en este caso Trump realmente no intentaba engañar a los votantes. Yo creo que creía sinceramente que podía hacer que la fabricación industrial, la minería del carbón y demás se recuperasen espectacularmente, y que otros fracasaron solo porque no fueron lo bastante duros. Puede que se pregunten de dónde sacaba esa confianza, teniendo en cuenta lo poco que sabe sobre economía. La respuesta, probablemente, es el efecto Dunning-Kruger: las personas ineptas confían a menudo en su capacidad, porque son demasiado ineptas para saber lo mal que lo están haciendo. Pero la verdadera pregunta no es si Trump se dará cuenta alguna vez de que no sabe cómo “hacer EE UU grande otra vez”. Es si sus seguidores se darán cuenta y cuándo. Supongo que conoceremos la respuesta en los próximos meses.
Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2018. Traducción News Clips

El desplome del bitcoin atiza el miedo al estallido de la burbuja de las criptomonedas

El desplome del bitcoin atiza el miedo al estallido de la burbuja de las criptomonedas

La divisa digital, que ahora ronda los 4.000 dólares, ha perdido el 80% de su valor en un año

El desplome del bitcoin atiza el miedo al estallido de la burbuja de las criptomonedas
El bitcoin vuelve a estar en la picota. La divisa digital que asombró al mundo con un ascenso fulgurante el año pasado —cuando pasó de una cotización por debajo de los 400 dólares a rozar los 19.000— hace tiempo que no da más que disgustos a los que invirtieron en ella. Si no hay ninguna sorpresa, 2019 pasará a la criptohistoria como el año que puso un techo infranqueable a las monedas digitales. El bitcoin pierde ahora un 80% desde el máximo alcanzado en diciembre de 2017, según la página Coindesk.
¿Cuándo va a estallar la burbuja del bitcoin? Es una pregunta que los analistas llevan meses tratando de responder. Pues bien, si la burbuja no ha explotado en las últimas semanas, lo ocurrido se le parece mucho. Expertos citados por Bloomberg creen, además, que esta tendencia a la baja va a continuar próximamente. “Bitcoin ya no es aburrido”, aseguraban tajantes la semana pasada los analistas de Bloomberg Intelligence, que anticipan que el precio de la moneda podría caer hasta los 1.500 dólares.

El valor se ajusta a la regulación

Juan Pedro Gravel, socio de Estrategia Tecnológica de Deloitte, ve “más que posible” que asistamos a un proceso de mayor regulación de las criptodivisas, y que tanto el número como el valor de estas “comiencen a ajustarse a los métodos tradicionales de valoración de activos”.
“La innovación tecnológica y financiera generan en ocasiones expectativas irracionales. En las criptomonedas se cruza el hype tecnológicos con la burbuja especulativa. El exceso de liquidez en el mercado se aunó con una tecnología atractiva para generar en el caso del bitcoin una sobrevaloración del activo muy llamativa, con valores cercanos a los 20.000 dólares”, explica Gravel. El socio de Deloitte añade que estos procesos acaban siempre en una corrección importante que, en el caso del bitcoin, se ha producido “con una violencia inusitada”.
Cotización del bitcoin
Cotización del bitcoin 
El bitcoin cayó hace una semana por debajo de 4.000 dólares, barrera que no había franqueado desde septiembre del año pasado. Desde entonces, esta criptodivisa de enorme volatilidad ha vivido días de euforia, como el pasado día 28, cuando experimentó la mayor subida diaria en meses. Pero las fuertes subidas fueron seguidas de bajadas igualmente virulentas, dejando el valor de la moneda digital el viernes en torno a los 4.000 dólares.

Presión reguladora

Las explicaciones para estos altibajos varían de un analista a otro, pero muchos coinciden en algunos factores que tiran a la baja: los desacuerdos en la comunidad de desarrolladores de esta divisa creada en 2008 por una o varias personas con pseudónimo Satoshi Nakamoto; la creciente presión de los organismos reguladores y las dudas en torno a su capacidad de convertirse en un medio de pago habitual.

LA GRAN VOLATILIDAD DE LA MONEDA VIRTUAL

¿Qué es el bitcoin? El bitcoin es una divisa completamente digital basada en transacciones. Nació como sistema de pago para Internet, y a diferencia de otras divisas, no está sometida a una autoridad ni a intermediarios. En algunas empresas y servicios se admiten pagos con ella. Su valor depende de la confianza de los usuarios y de la demanda.
Precio máximo. El bitcoin alcanzó su valor más elevado el año pasado, cuando llegó a cotizar casi a 18.700 dólares a finales de 2017. Sin embargo, tal como subió, volvió a bajar. Dos meses después ya valía menos de 7.000 dólares.
El peor momento. El bitcoin ha perdido en 2018 el 80% de su valor y está viviendo su peor momento este mes, cerca de los 4.000 dólares. Ayer llegó incluso en algunos momentos de la sesión a bajar de los 3.700 dólares.
La caída del valor del bitcoin puede llevar a una huida de inversores que hasta hace poco veían en la divisa digital una nueva mina de oro. El desplome también desincentivará a parte de la comunidad minera, aquellos que se ocupan de crear con potentes ordenadores nuevas monedas, operación para la que gastan ingentes cantidades de electricidad a cambio de una remuneración.
Hace pocas semanas que los desacuerdos en la comunidad de las criptomonedas derivó en una división —fork, en la jerga del sector— del bitcoin cash —que, a su vez, había nacido también en 2017 como escisión del bitcoin—. Este conflicto ha sido también un acicate para la caída del valor.
Es cierto que el bitcoin ha perdido unos 700.000 millones de dólares de capitalización en unos meses. Pero es pronto para declarar aún por muerta esta criptomoneda. En anteriores caídas, algunos se han apresurado por certificar su estado de coma. Y, en todas estas ocasiones, han acabado errando. Independientemente de su valor, cada vez más empresas declaran su interés por usar blockchain, la tecnología en la que se basa el bitcoin, para infinidad de utilidades.