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domingo, 13 de diciembre de 2015

Las bolsas mundiales se derrumban ante la psicosis que la Fed aumentara la tasa de interés este miércoles. (Venda ahorita sus bonos y sus acciones, se viene un asteroide económico como el que les quito su pan a los dinosaurios) Por Dan Strumpf, Saumya Vaishampayan y Min Zeng encontrado en el WSJ

Las bolsas mundiales se derrumban ante la psicosis que la Fed aumentara la tasa de interés este miércoles. (Venda ahorita sus bonos y sus acciones, se viene un asteroide económico como el que les quito su pan a los dinosaurios)


Cambios tectónicos en bonos, crudo y el dólar con miras a decisión de la Fed
http://lat.wsj.com/articles/SB10976246733703014248504581414593717569076?tesla=y

 Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos.


Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos. PHOTO: REUTERS
Por
Dan Strumpf,

 Saumya Vaishampayan y

Min Zeng
Lunes, 14 de Diciembre de 2015 0:03 EDT
La Reserva Federal enfrenta una vez más la inquietud de los mercados conforme se prepara para subir las tasas de interés por primera vez en nueve años, y mientras los inversionistas lidian con una caída más profunda en los bonos basura y el derrumbe de los precios de la energía.

Las expectativas de que la Fed siga adelante y eleve las tasas en su reunión del martes y el miércoles no fueron alteradas por una semana difícil, que concluyó el viernes con un descenso de 1,8% en el Promedio Industrial Dow Jones. Aun así, la sensación de tensión en los mercados fue inconfundible después de que los precios del petróleo cayeron 11% en la semana en Estados Unidos, el descenso más profundo desde marzo, y los mayores fondos de bono chatarra que cotizan en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) registraron fuertes bajas en medio de volúmenes récord de operaciones.


Por ahora, los gestores de cartera ven los movimientos como una mera corrección del mercado en lugar de un signo de una tensión más profunda. Muchos dijeron que planean comprar valores a precios más bajos una vez que los vaivenes más salvajes se atenúen. Pero pocos dicen que vayan a subirse a bordo de inmediato, una de las razones por las que los analistas y operadores señalan que esta temporada de fin de año se perfila como la más volátil desde la crisis financiera.


“Hay cambios tectónicos en marcha en el mercado, a la vista de lo que está sucediendo en el mercado de crédito, el mercado de alto rendimiento, el petróleo y el dólar”, dijo Tom Carter, director gerente de JonesTrading.

La elevada sensación de ansiedad se refleja en una variedad de indicadores del mercado. El índice de volatilidad VIX del Chicago Board of Options Exchange (CBOE, por sus siglas en inglés), que mide las oscilaciones previstas en el índice S&P 500, alcanzó el viernes a 24,39, su nivel más alto desde finales de septiembre.

El bono del Tesoro estadounidense a 10 años se cotizaba el viernes a 2,14%, su rendimiento más bajo desde el 28 de octubre conforme los inversionistas buscan refugio.

El volumen diario de transacciones en las bolsas estadounidenses ha registrado este mes un incremento interanual de 11%, para llegar a 7.500 millones de acciones al día. Los volúmenes de operaciones de este mes son los más altos desde que un descenso de casi 40% en poco más de un mes en el índice compuesto de Shanghai disparó en agosto una liquidación profunda. La ola de ventas de China, que se inició el 12 de junio, se propagó a los mercados de todo el mundo: el Dow Jones perdió más de 6% de su valor sólo en agosto. Al final, los mercados se recuperaron

Entre las principales causas de los descensos más recientes se cuentan una sensación de malestar respecto de los seis años de expansión económica, marcada por los informes de desaceleración.
La actividad fabril de EE.UU. cayó en noviembre a su nivel más bajo desde el fin de la recesión.

Otros factores incluyen indicios de que el Banco Popular de China podría en algún momento comenzar a vincular el yuan a una canasta de monedas, lo que relajaría el anclaje de la divisa china al dólar, y la decepción del mercado con la escala de los más recientes planes de estímulo del Banco Central Europeo.

Esas preocupaciones se exacerbaron cerca del fin de semana, cuando temores de larga data sobre la deuda de riesgo se cristalizaron con el abrupto cierre de Third Avenue Focused Credit Fund. Los bonos chatarra estadounidenses registraron el viernes su mayor caída diaria desde 2011, intensificando los temores de que los seis años al alza en el mercado de acciones y otros activos de riesgo puede estar acercándose a su fin.


Y luego está la Reserva Federal. Algunos operadores dijeron que un aumento de tasas de interés es un hito importante en el largo camino de salida de la crisis financiera y de regreso a mercados menos dependientes de los bancos centrales. Pero otros señalaron que el previsto ajuste de tasas probablemente marcará el comienzo de una era de mayor volatilidad en los mercados financieros.

“Muchos inversionistas nunca han experimentado un entorno de tasas de interés en alza, que amplía la probabilidad de un aumento de la volatilidad para el próximo año”, dijo Thomas Roth, director ejecutivo del grupo de negociación de deuda pública estadounidense en Mitsubishi UFJ Securities Inc. en Nueva York.

Al igual que durante el mal momento que el mercado sufrió en agosto, muchos operadores miran de cerca los cambios en las acciones en busca de una pista sobre lo que podría suceder en las próximas semanas.

El índice VIX, que se basa en los precios de las opciones que tienen como referencia el S&P 500, terminó la semana por encima de su promedio de una década, en 20, y en su nivel más alto desde el 30 de septiembre, una señal de las expectativas sobre las oscilaciones en las acciones para los próximos 30 días.


Los contratos de futuros vinculados con el VIX también subieron el viernes conforme las acciones cayeron. Los analistas dijeron que los precios señalan una mayor preocupación por el corto plazo que por el futuro más lejano.

Los futuros del VIX que vencen en unos pocos meses suelen ser más caros que los contratos con vencimiento en el mes en curso, lo que refleja la mayor posibilidad de grandes oscilaciones en las acciones durante un período más largo.

Pero contratos que vencen este mes tienen valores considerablemente más altos que los futuros a más largo plazo. El contrato de futuros VIX que expira la próxima semana se elevó el viernes a 23,65, por encima del contrato de futuros de abril, que llegó a 21,55. Eso sería “una señal de temor a corto plazo”, dijo Ilya Feygin, director gerente de WallachBeth Capital.


Otro signo de estrés: los inversionistas están apostando a que las acciones de las grandes empresas de EE.UU. atravesarán mayores oscilaciones de precios que sus pares más pequeñas. Por lo general, las grandes empresas son vistas como más estables porque tienen varias fuentes de ingresos que podrían compensar entre sí en diferentes entornos.

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