El
comercio griego ya solo acepta efectivo (sería buena idea que redescubran el
trueque por lo menos en servicios)
Nota del autor del blog: digamos una
hora de clases particulares por 2 cortes de cabello para hombre . Y si se va de
turismo a Grecia lleve efectivo pues los hoteles deber estar vacios y seguro
ofrecen suculentos descuentos del 60 % o mas
El
comercio griego ya solo acepta efectivo
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/11/actualidad/1436639898_179026.html
Las compras
han caído en general un 70% desde el ‘corralito’ pero las de alimentos y
gasolina han aumentado un 20%
MARÍA
ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO
/
ANDRÉS MOURENZA
Atenas
12
JUL 2015 - 01:51 CEST
Un barbero
afeita a un joven en una peluquería de Atenas el pasado viernes. / YORGOS
KARAHALIS (BLOOMBERG)
Cantidades
inéditas de efectivo en circulación –pese a la emisión de casi medio millón de
tarjetas desde que empezó el corralito, en un país que figuraba a la cola de
Europa en el uso de dinero de plástico- y ciertas anomalías en el suministro y
distribución de productos son los efectos más acusados del cierre de los bancos
griegos, que este sábado entró en su decimotercer día. Según fuentes bancarias,
y pese al límite diario de 60 euros por persona y cuenta –o 120 euros por
semana a los jubilados-, los griegos sacan a diario
entre 80 y 100 millones de euros, lo que ha disparado el volumen en
circulación. La implantación de los controles ha coincidido temporalmente,
además, con el pago de salarios, nóminas y recibos, lo que ha multiplicado
exponencialmente esta tendencia (muchas empresas, incluidas algunas cadenas
importantes, han pagado a sus empleados igualmente en metálico).
Tras 13 días
de corralito, muchos comercios y
negocios, sobre todo micropymes, operan ya sólo con dinero contante. Yorgos
y Mijalis, repartidores de productos lácteos en Atenas, recorren la ciudad con
la furgoneta llena de efectivo, y sin temor a un atraco. “Esta mañana llevamos
50 repartos, y los hemos cobrado todos sin problemas, en efectivo. El único
problema hasta la fecha es que algún negocio que antes nos compraba cien
unidades, ahora encarga sólo 80. Pero no hemos tenido ni un impago”.
La dueña de
una farmacia situada en el centro de Atenas cuenta, amparada en el anonimato,
que ha limitado el cobro mediante tarjeta a medicamentos especialmente caros;
el resto, de un cepillo de dientes a un antiácido, lo cobra en efectivo.
“Claro que podríamos
seguir aceptando tarjetas, pero mientras los bancos sigan cerrados no podemos
disponer del dinero para pagar a proveedores, así que cobro y pago en efectivo”,
explica,
enseñando un fajo de recibos. La farmacéutica asegura que en los estantes hay
suficientes fármacos, “no hay ni más ni menos escasez que durante estos últimos
años [de crisis], falta algún producto, pero nada más. Por ley, las filiales
locales de las compañías farmacéuticas están obligadas a tener un stock para 90
días”, subraya, aunque reconoce que si continúa el corralito –prorrogado
anteayer hasta el viernes próximo-, los productos más comunes escasearán
pronto.
Sobre el
resto de productos de uso cotidiano, no hay por qué alarmarse. Las reservas de
café son suficientes. De entre los productos que vienen del extranjero y que
más consumen los griegos, el café es uno de ellos pero, de momentos el
corralito no lo ha hecho escasear pese a la imposibilidad de realizar pagos al
extranjero. “La empresa matriz nos ha dicho que tenemos reservas para tres o
cuatro meses”, explica Theodoros, que regenta una de la miríada de franquicias
cafeteras que pueblan las calles de Atenas. Los problemas, para Theodoros,
vienen de otro lado: “Nuestro proveedor de hielo nos ha dicho que empiezan a
faltar las bolsas para empaquetarlo”.
Según
diversas fuentes de empresas consultadas por EL PAÍS, el embalaje es uno de los
sectores más afectados por la dificultad de hacer pagos al extranjero, dado que
la escasa producción en Grecia de productos básicos para esta industria, como
plásticos o poliestirenos obliga a importarlos. En la
industria aviar, por ejemplo, algunas explotaciones están teniendo
dificultades en hacer salir su producción pues, aunque tienen pollos y huevos
listos para la venta, escasean las bandejas y cajas que habitualmente se traen
de Bulgaria y Turquía, informa Efe.
Dentro de
las excepciones al control de capitales impuesto en Grecia, está el pago a
proveedores extranjeros para importar productos básicos como medicamentos –“una
excepción teórica”, se queja la farmacéutica, “nosotros no hemos conseguido
hacerlo, nadie nos dice cómo”- o alimentos, pero desde la Federación de Empresas de Grecia (SEV) se quejan de
que el procedimiento para que un comité del Ministerio de Finanzas decida qué
transacciones al exterior autoriza es “ineficiente y tedioso”. “Durante el
cierre bancario en Chipre funcionaba un sistema
similar, pero era mucho más flexible y delegaba muchas de las autorizaciones en
los propios bancos”, opina Mijalis Masurakis,
economista jefe de la SEV. Una muestra de que el Gobierno de Alexis
Tsipras no se fía de la dirección de las instituciones financieras del país.
“Podríamos
aceptar tarjetas, pero con los bancos cerrados no podríamos pagar a
proveedores”
“El
miércoles (tras diez días de corralito) recibimos la autorización para efectuar
la primera transferencia al extranjero”, explica la representante de una
importante empresa de supermercados, que desea permanecer en el anonimato. Por
el momento, la única escasez de suministros se ha debido a alimentos frescos
cuya importación debe hacerse a diario, como es el caso de la carne, la mayoría de la cual trae de Holanda. “Aparte de este producto, no hemos tenido
mayores problemas, porque nuestros niveles de stock son altos”, añade la
fuente: “Pero si la situación continúa, sí que habrá problemas”.
“Nosotros no hemos
sufrido contratiempos porque tenemos reservas al menos hasta final de mes y la
mayoría de los productos frescos los compramos en Grecia”, asegura un representante de otra
gran cadena de supermercados: “Pero tampoco podemos hacer cálculos exactos
porque los griegos están comprando alimentos como locos, como si se preparasen
para una guerra”. De hecho, mientras el comercio ha
caído en torno a un 70%, las ventas de alimentación
y gasolina han experimentado una subida del 20%.
De acuerdo a
Masurakis, algunas grandes compañías están esquivando estos obstáculos porque “anticiparon
este periodo de incertidumbre”, llevando
parte de sus fondos al extranjero, y así pueden pagar las importaciones.
Los problemas son superiores en las pequeñas y medianas empresas cuyo
suministro llega del exterior, como la ferretería de Yorgos Frangos, una de las
más importantes del centro de Atenas: “Ya empezamos a notar escasez de algunos
materiales y, por ejemplo, un pedido hecho a China ha sido suspendido”.
"Los
griegos están comprando alimentos como locos", afirma una gran cadena de
supermercados
La exigencia
de pago sólo en efectivo se deriva del temor por
parte de no pocos empresarios a que haya una quita de depósitos como ocurrió en Chipre -pese a que el Gobierno ha desmentido este
punto- y a la falta de costumbre de los griegos a la hora de usar la banca
electrónica o las tarjetas bancarias. “Estamos a la cola de Europa en el uso
del pago electrónico. En Grecia sólo el
18% de los ingresos de las empresas llegan por medios telemáticos, mientras
en otros países es del 40-45%”, apunta Masurakis.
Por parte de
los consumidores, las principales dudas y quejas durante el corralito se
refieren a la escasez de algunos productos importados y a la viabilidad de
productos financieros (como los depósitos), explican desde la Federación
General de Consumidores de Grecia (INKA, en sus siglas griegas), que agrupa a 23
asociaciones en todo el país. “No hablamos en ningún caso de falta de
productos básicos, no la hay”, cuenta Yorgos Lejuritis, presidente de
INKA. “Recibimos cientos de correos al día, y una media de 50 llamadas; muchos
preguntan por la supuesta quita de depósitos, pero está reaccionando todo el
mundo con mucha serenidad”.
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