¿Cuánto le costaría a Trump comprar Groenlandia? EEUU juega al monopoly con Europa
La próxima semana, Estados Unidos y Dinamarca abordarán el futuro de Groenlandia, convertida en un punto clave del tablero geopolítico. Para Donald Trump, no se trata de retórica: en Washington se analizan opciones reales para reforzar o incluso tomar el control de la isla.
Trump justifica su interés por razones de seguridad nacional. Groenlandia es estratégica por su posición en el Ártico, el control de rutas aéreas y marítimas, la competencia con Rusia y China, la presencia de minerales críticos y su papel en la defensa antimisiles. Estados Unidos ya cuenta con una base militar en la isla, lo que refuerza su interés operativo.
La primera opción pasa por mantener la soberanía danesa, pero ampliar de forma significativa la presencia militar estadounidense mediante nuevos acuerdos de defensa, más bases y mayor control aéreo y naval. Es la vía que prefiere Dinamarca, pero en Washington se considera insuficiente.
La segunda opción es la independencia de Groenlandia bajo protección estadounidense. Aunque la mayoría de la población apoya separarse de Dinamarca, apenas un 6 % quiere integrarse en Estados Unidos. Se debate un modelo de libre asociación, que daría a Washington el control de la defensa, pero no satisface a Trump al no implicar una integración territorial plena.
La tercera opción, la más sensible, es la anexión. Trump no descarta el uso de la fuerza, un escenario que Dinamarca considera políticamente devastador. Copenhague advierte de que un ataque estadounidense supondría el final de facto de la OTAN, debilitando gravemente la seguridad europea y dejando a Europa expuesta frente a Vladímir Putin.
El debate incluye el factor económico. Aunque Estados Unidos ofreció en 1946 el equivalente actual a 12.900 millones de dólares, el valor realista de los recursos explotables de Groenlandia se estima muy por encima. Por ello, gana peso una vía alternativa: compensar directamente a la población, una opción más barata pero jurídicamente compleja, ya que el derecho internacional exige el consentimiento de Groenlandia y Dinamarca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario