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viernes, 23 de junio de 2017

Emmanuel Macron dinamita la oposición para implementar un durísimo ajuste fiscal

Emmanuel Macron dinamita la oposición para implementar un durísimo ajuste fiscal

Emmanuel Macron dinamita la oposición

http://www.elmundo.es/internacional/2017/06/21/594ac4a4ca4741df068b4588.html

ENRIC GONZÁLEZ Corresponsal París


21 JUN. 2017 21:23




Emmanuel Macron gesticula en la reciente cena de final del ramadán convocada por el Consejo de Fe Musulmán de París. AFP




Macron se desprende de tres ministros acusados de corrupción
Emmanuel Macron, el regreso del presidente-rey
Emmanuel Macron consumó este miércoles una jornada napoleónica: formó un nuevo gobierno, destruyó la derecha gaullista e incrementó aún más su mayoría parlamentaria. 

En torno al macronismo sólo quedaron ruinas. El joven presidente francés, que sigue transformando la arquitectura de la República Francesa, se desprendió de los ministros amenazados de imputación, entre ellos su gran aliado electoral, François Bayrou, hasta ahora ministro de Justicia, y constituyó un gabinete más femenino y más técnico que el anterior.Cuesta seguir el ritmo de Macron. La dimisión ritual del gobierno, tras las elecciones legislativas concluidas el domingo, debía ser un asunto menor. Pero se convirtió en una revolución. A primera hora de este miércoles, François Bayrou, el hombre que sumó las fuerzas centristas del MoDem a la candidatura presidencial de Macron y le proporcionó un espaldarazo definitivo, anunció que dimitía. Bayrou había tardado 20 años en volver a un gobierno. El privilegio le duró un mes. Como los otros dos ministros del partido centrista MoDem, era investigado por supuestos empleos ficticios a cargo del Parlamento Europeo. Bayrou, que la noche antes aseguraba que seguiría siendo ministro, ofreció su cabeza al presidente implacable y éste la hizo rodar. Pero Bayrou no redujo su apoyo al presidente y prometió que su grupo parlamentario respaldaría todas las reformas que emprendiera Macron.Al cabo de un rato expiró la oposición. 

Los Republicanos, el partido que agrupaba a la derecha gaullista y a los centristas herederos de Valéry Giscard d'Estaing, se rompió por la mitad. Una cuarentena de sus diputados, sobre un total de 112, se escindieron para crear un grupo parlamentario propio con vocación de respaldar a Macron. El instrumento político de la Francia conservadora cayó en una crisis cuyas consecuencias son, por el momento, imprevisibles. El riesgo de que más allá del macronismo quedaran solamente los extremos, el Frente Nacional y la Francia Insumisa, se hizo más evidente que nunca.La Presidencia de Emmanuel Macron galopa a un ritmo desenfrenado, comparable al de Napoleón Bonaparte dos siglos atrás. 

Pero Macron permanece invisible y aparentemente tranquilo. A diferencia de Nicolas Sarkozy y François Hollande, Macron no se muestra ni explica. En una jornada tan convulsa como la de este miércoles, la ciudadanía no vio de él otra imagen que una breve secuencia en la que felicitaba a unos músicos. Macron es un presidente-rey, un poder taumatúrgico e invisible que ofrece su imagen más humana en las portadas de la revista 'Paris Match' (empeñada en hacer la crónica de un dirigente histórico al estilo de lo que 'Life' hizo con John Kennedy) y mantiene ocultos los resortes de su poder. Para dar la cara está Édouard Philippe, el primer ministro conservador.Philippe presentará su programa de gobierno ante la Asamblea Nacional la semana próxima y recibirá, probablemente, el voto favorable más numeroso desde que Charles de Gaulle fundó la Quinta República. Tendrá los votos de La République en Marche!, los del MoDem, los de los gaullistas escindidos y los de los socialistas disidentes. Aparecerá una mayoría tan abrumadora como variopinta, quizá difícil de manejar en cuanto las cosas se pongan difíciles.Macron hizo de la moralización de la vida pública uno de los puntales de su proyecto. Nadie esperaba, sin embargo, que fuera tan estricto. Tras apenas un mes en el gobierno, cayeron Richard Ferrand (mano derecha del presidente, secretario general de su partido y ministro de Cohesión Territorial), investigado por supuesto tráfico de influencias, y los tres ministros del MoDem, un partido sospechoso de haber utilizado el Parlamento Europeo para sufragar los sueldos de empleados del partido. La investigación sobre el MoDem parte de una denuncia del Frente Nacional y es posible que concluya en nada. A Macron le dio igual. Hizo rodar las cabezas de los tres ministros del MoDem, que ocupaban puestos de máxima responsabilidad (Justicia, Defensa, Europa) y nombró en secretarías de Estado a otros militantes del partido ajenos a la investigación. Bayrou, presidente del partido y máximo damnificado, aceptó mansamente su suerte.El Ministerio de Cohesión Territorial quedó en manos de Jacques Mézard, hasta este miércoles ministro de Agricultura y veterano militante de los Radicales de Izquierda. El Ministerio de Justicia, esencial para desarrollar las leyes de moralización de la vida pública, que requieren una reforma de la Constitución, pasó a Nicole Belloubet, una prestigiosa jurista del Consejo Constitucional. El Ministerio de Defensa, ahora de los Ejércitos, fue asignado a Florence Parly, ex directora general de Air France y de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles. Los asuntos europeos quedaron en manos de otra mujer, Nathalie Loiseau, una diplomática con experiencia (manejó la crisis entre Washington y París durante la invasión de Irak, en 2003) que ahora dirigía la Escuela Nacional de Administración, gran factoría de la tecnocracia francesa. El cambio de gobierno fue utilizado por Macron para feminizar y dar más capacidad técnica (y menos capacidad política) al gabinete.



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