Haftar continúa su ofensiva en Libia a pesar de llamados de comunidad internacional
Fuerzas de Misrata, este de Trípoli, aliadas al Gobierno de Unión Nacional (GNA) libio, respaldado por la comunidad internacional, llegan a Tajura, un suburbio de la capital, el 6 de abril de 2019
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Las fuerzas leales al líder rebelde Jalifa Haftar continuaban el sábado su ofensiva hacia la capital libia sin hacer caso a los llamados de la comunidad internacional para que cesen las hostilidades.
El avance del Ejército Nacional Libio (ENL), comandado por el mariscal Haftar, se vio desacelerado por las operaciones de las fuerzas leales a la autoridad rival, el Gobierno de Unión Nacional (GNA), reconocido por la comunidad internacional y con sede en Trípoli, que intenta frenar la ofensiva lanzada el jueves.
El sábado, las milicias del GNA llevaron a cabo al menos un ataque aéreo contra una posición del ENL a unos 50 km al sur de Trípoli, en la región de Al Aziziya, indicaron los combatientes de Haftar.
Las milicias del GNA confirmaron estos ataques "intensos" contra el ENL.
En tierra, los combates entre los dos beligerantes se intensifican en el sur de la capital.
Al menos un grupo armado de Misrata, al este de Trípoli, la "brigada 166", llegó al este de la capital para participar en la contraofensiva, constató AFP.
"Esperamos órdenes para repeler todo avance del enemigo hacia Trípoli", declaró a AFP el portavoz de este grupo, Jaled Abu Jazia.
Decenas de camionetas armadas con cañones antiaéreos se reagruparon en Tajura, en un suburbio este de Trípoli, constató AFP.
- Rusia pide 'diálogo inclusivo' -
Desde el derrocamiento en 2011 de Muamar Gadafi, Libia está sumida en el caos. El país tiene numerosas milicias que se disputan regiones y dos autoridades rivales, el GNA, y en el este del país el ENL.
Esta nueva escalada se produce antes de una Conferencia Nacional auspiciada por la ONU prevista a mediados de abril en Gadamés, en el suroeste del país, para esbozar una "hoja de ruta" para sacar al país del caos, con elecciones incluidas.
El enviado de la ONU para Libia, Ghassan Salamé, dijo el sábado que la conferencia se mantiene, a pesar de la ofensiva de Haftar contra Trípoli.
"Estamos determinados a organizar" esta conferencia "en la fecha prevista", del 14 al 16 de abril, "salvo que lo impidan circunstancias de fuerza mayor", dijo Salamé en conferencia de prensa en Trípoli.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, pidió un "diálogo inclusivo" y "sin los plazos artificiales que algunos intentan imponer (a los libios) desde el exterior", sin precisar a qué plazo se refería.
Los analistas estiman que la conferencia ya no tiene sentido. "Ya significaba poco antes de la ofensiva de Haftar. Ahora significa aún menos", según Jalel Harshaui, investigador del instituto Clingendael de La Haya.
Al partir del país el viernes, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su "profunda inquietud" por la situación.
Guterres se reunió el jueves en Trípoli con el jefe del GNA, Fayez al Sarraj, y el viernes con el mariscal Haftar en Bengasi (este).
- 'Avance maldito' -
El jueves, Haftar ordenó a sus fuerzas avanzar en dirección de Trípoli. "Llegó la hora", dijo en un mensaje de audio, prometiendo no dañar a los civiles, las "instituciones del Estado" y los extranjeros.
La fuerza de protección de Trípoli anunció inmediatamente una contraofensiva y los poderosos grupos armados de Misrata se declararon "dispuestos a frenar el avance maldito" de Haftar.
Las fuerzas de ENL retrocedieron de unos kilómetros el viernes por la noche por la contraofensiva, luego de tomar brevemente el aeropuerto internacional de Trípoli al sur de la ciudad, que no se utiliza desde que fue destruido en 2014 en combates.
Esta escalada de la violencia inquieta entre la población civil de Trípoli, aunque el centro de la ciudad no parezca alterado, constató AFP.
Los civiles sin embargo acudieron a los comercios para constituir reservas, de alimentos y combustible.
"Por precaución debemos almacenar todo lo que es necesario, ya que no sabemos nunca lo que puede pasar", dijo Farida a AFP mientras compraba en un supermercado del centro de Trípoli.
Los ministros de Relaciones Exteriores de los siete miembros del G7, grupo de países más industrializados, se reunieron el viernes en Francia y exhortaron a todos los actores a frenar "inmediatamente" todos "los movimientos militares hacia Trípoli".
"No hay solución militar al conflicto libio", subrayaron los cancilleres de Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Japón.
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