WASHINGTON D.C. / SANÁ – En una revelación que ha sacudido las comisiones de defensa del Congreso, funcionarios de alto rango han confirmado a CBS News que el costo de la guerra de desgaste contra Irán y sus aliados es mucho mayor de lo admitido. El conteo final de drones MQ-9 Reaper destruidos o interceptados ha ascendido a 24 unidades, cuatro más de las estimaciones previas de inteligencia. Esta cifra marca un hito oscuro para la Fuerza Aérea de EE. UU., confirmando que entre 2023 y 2026, las defensas antiaéreas de Irán y las milicias Hutíes de Yemen han logrado eliminar el 25% de la flota total de los principales drones de ataque estadounidenses, poniendo en duda la viabilidad de estos sistemas en conflictos de alta intensidad.
La pérdida de estos activos representa un agujero financiero y operativo sin precedentes para el Mando de Combate Aéreo:
Impacto Financiero Directo: La pérdida de las 24 unidades supone un golpe de 720 millones de dólares, basándose únicamente en el costo de reposición estándar de 30 millones por unidad, sin contar las cargas de sensores avanzados y munición Hellfire que portaban.
Eficacia de las Defensas "Low-Cost": Irán y los Hutíes han utilizado una combinación de sistemas de interferencia electrónica y misiles tierra-aire de bajo costo para derribar aeronaves que, hasta hace poco, se consideraban inalcanzables en misiones de vigilancia prolongada.
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