Gabriela Saade y y Moisés Naím sentados en el Foro de Davos
Gabriela Saade, coordinadora del Proyecto 'La Mejor Venezuela' y Moisés Naím, escritor venezolano y miembro del laboratorio de ideas de 'Washington Carnegie Endowment for International Peace', en el Foro de Davos.
(Ciaran McCrickard/WEF)
La 49ª edición del Foro Económico Mundial (WEF) fue un terreno improvisado, pero fértil, para que Iberoamérica fijara su posición sobre el autoproclamado gobierno interino de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional. Suiza, como el resto del mundo, observa atenta la evolución política y humanitaria de Venezuela y se ha ofrecido para mediar en el conflicto.
La celebración del Foro Económico Mundial (WEF en inglés) coincidió, azar o destino, con días álgidos en la historia de Venezuela. Situación de urgencia que llevó a los mandatarios de Iberoamérica asistentes a Davos a celebrar reuniones de emergencia para intercambiar visiones y fijar su posición con respecto al tema.

CRISIS EN VENEZUELA“Los suizos en Venezuela no hemos sufrido”

El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se ha proclamado presidente de Venezuela. Pierino Lardi, representante de la colonia suiza en ...
La semana pasada, en Davos, el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez; los mandatarios de Colombia, Iván Duque; de Ecuador, Lenin Moreno; de Costa Rica, Carlos Alvarado; y de Brasil, Jair Bolsonaro; dieron su espaldarazo a un cambio en Venezuela y a la celebración de nuevas elecciones.
Casi simultáneamente, desde Washington, la Organización de Estados Americanos (OEA) presentó una declaración de apoyo al autoproclamado gobierno interino de Juan Guaidó, jefe del Parlamento de Venezuela, que fue respaldada por Bahamas, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos, Honduras, Guatemala, Haití, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana.
El gobierno de Donald Trump fue claro: considera ilegítimo el gobierno de Nicolás Maduro, apoya a Guaidó como mandatario interino y envió a un emisario a Venezuela, Elliot Abrams, para restaurar la democracia.
Durante el fin de semana, las principales potencias de Europa (España, Francia, Alemania y Reino Unido) lanzaron un ultimátum: Venezuela tiene una semana para convocar nuevas elecciones libres; de lo contrario, estos países reconocerán el gobierno de Guaidó.
Suiza, a su vez, pide que se respete el orden constitucional y recuerda que reconoce Estados, no gobiernos. Conciliadora, Berna ofreció su labor como mediadoraEnlace externo a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis.
Buenos oficios de Suiza 
Se habla de buenos oficios cuando un tercero ofrece su mediación para poner fin a una controversia o para facilitar el contacto entre dos partes en conflicto. Más generalmente este término se aplica a cada iniciativa destinada a favorecer la paz y la cooperación internacionales.
Como estado neutral, Suiza ha hecho de los buenos oficios uno de los pilares de su política exterior. Los buenos oficios pueden adquirir formas muy diversas: organización de conferencias internacionales, representación de intereses de países extranjeros, acogida de organizaciones internacionales...
Los buenos oficios son uno de los pilares de la política exterior de Suiza. 
Fin del recuadro
Países como México se han mantenido al margen, argumentando su política de no intervención. Mientras China, Rusia y Bolivia reiteraron su apoyo al presidente Maduro.
El WEF fue la ocasión de analizar el presente y futuro de Venezuela a través de dos sesiones de debate dedicadas a Trazar los nuevos pasos de Venezuela y a analizar ¿Cómo recuperar la confianza de la población en América Latina?

Saada: más apoyo internacional

“Venezuela vive un proceso inédito. La gente ya había salido a las calles en el pasado, pero por primera vez veo articulación entre tres actores fundamentales: la comunidad internacional, los opositores al interior de Venezuela y la sociedad civil”, destacó Gabriela Saade, economista, investigadora y cofundadora también de la oenegé ‘Salud por Venezuela’.
En el foro de diálogo y debate sobre Venezuela organizado por el WEF, Saade expresó que la situación es dramática porque “la gente no tiene comida, no tiene medicamentos. La gente está cambiando su forma de pensar”.
Sobre la posición que debe tomar la comunidad internacional de cara a la crisis que vive Venezuela, la también coordinadora del proyecto ‘La mejor Venezuela’ aseguró que el apoyo de Estados Unidos al nuevo presidente interino es de una gran relevancia, pese a la reputación que tiene Donald Trump en el mundo.
“Y lo que necesitaríamos ver es más países dando su apoyo a Guaidó, eso ayudaría mucho. Por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha aceptado ya un diálogo con los líderes de oposición en Venezuela”, expresó. Esta mesa de trabajo tuvo lugar antes de que la Unión Europea exhortara a Nicolás Maduro a convocar nuevas elecciones.

La dañina relación con Cuba

“Venezuela necesita rehacerse, reconfigurarse, renacer. La gente, por su parte, debe recuperar el derecho a caminar por las calles sin ir asustada. A vivir con normalidad. Y para ello necesita un presidente legítimo pronto y esto exige convocar elecciones tan rápido como sea posible”, dijo a su vez el columnista Moisés Naím, durante el citado encuentro dedicado a Venezuela.
En su opinión, es difícil comprender lo que sucedió con Venezuela, país que ha sido por excelencia un modelo para Latinoamérica y que era el país con más larga historia democrática de la región.
Y luego reflexionó: “¿Es la izquierda? No lo creo, hay otros países como Bolivia que han sido gobernados por la izquierda y no les ha pasado esto. ¿La corrupción? Tampoco lo creo, hay países como Colombia o México que también la padece y no están en la situación venezolana. ¿El petróleo? Nuevamente, hay otras naciones con riqueza petrolera y no han vivido todo esto”.
Por ello, añadió Naím, “en mi muy personal interpretación de las cosas, lo que explica la crisis que vive Venezuela en el presente es su estrecha relación con Cuba, país que le transfirió toda su tecnología de la represión y control de la sociedad. Los militares están bajo un control estricto y son castigados si se oponen, pero las cosas pueden cambiar porque estos últimos también están inconformes”.
Recordó que hace unos días circuló en las redes sociales un vídeo de la esposa de GuaidóEnlace externo de Guaidó dirigido a las esposas de los militares, en el que reconocía su sufrimiento y prometía que nadie perseguiría a los militares o los llevaría a la cárcel si apoyaban al nuevo gobierno interino. “Este mensaje fue poderoso y efectivo porque la gente está sufriendo y quiere un cambio, y por primera vez, más de 50 países están reconociendo ya a ese nuevo líder político”.
Pero Venezuela tendrá que volver a comenzar, reconformar su capacidad productiva, hacerse con los alimentos y medicamentos que requiere.  “Esto exigirá ayuda masiva de otros [países]”, refirió.

Reconstruyendo la confianza

América Latina es una región compleja, potencial económico, riqueza natural y bono demográfico conviven cada día con lastres como la pobreza extrema y la corrupción. La gente muestra su hartazgo.
En una mesa de trabajo dedicada al tema ‘Reconstruyendo la confianza social en América Latina’ expertos de la región hablaron sobre la importancia de fortalecer la capacidad de la población latinoamericana para creer que hay un mejor futuro.
Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), hizo un breve recuento en cifras del sentir de la gente. “Un estudio realizado por la CEPAL y la OCDE concluyó que el 80% de los latinoamericanos piensan que sus gobiernos son corruptos. Y una de cada dos personas no quiere pagar impuestos porque sabe que esos recursos no son gastados correctamente por los gobiernos”.
Una percepción que confirma Ricardo Hausmann, economista de origen venezolano que reside desde hace años en Estados Unidos y es profeso en la Universidad de Harvard. “La mayoría de la gente en Latinoamérica piensa que su sociedad es injusta y que el sistema está manipulado por unos pocos”.
Sobre Venezuela, ambos coincidieron en que este país vive una crisis sin precedentes, pero confían en que la reconfiguración política del país se viva con justicia e inclusión.
10 meses de sanciones suizas hacia Venezuela
Venezuela vive una crisis económica y humanitaria desde hace años. Hace unos días, el Congreso de Venezuela desconoció el gobierno del presidente Nicolás Maduro, sucesor de Hugo Chávez, en medio de una oleada de protestas y manifestaciones a nivel nacional.
El miércoles 23 de enero, en plena celebración del WEF en Suiza, el joven líder político Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino de Venezuela, obteniendo de forma casi inmediata el apoyo de Estados Unidos y de una serie de países de América Latina, pero manteniendo el apoyo de naciones como Cuba y Bolivia.
Para memoria, en apoyo a la Unión Europea (UE), el principal socio comercial de Suiza, Berna promulgó en 2018 una serie de sanciones contra Venezuela y congeló las cuentas suizas de siete altos funcionarios venezolanos (entre ellos Maikel José Moreno, presidente de la Suprema Corte), debido “a las violaciones de los derechos humanos y el deterioro del Estado de derecho en Venezuela”.
Fin del recuadro
swissinfo.ch