La región de Odessa fue uno de los objetivos de un ataque masivo combinado por Rusia en las primeras horas de hoy, 30 de septiembre de 2026. El ataque a gran escala utilizó alrededor de 190 misiles balísticos y drones de ataque contra varias regiones de Ucrania, con el enfoque principal en la infraestructura energética del país.
El El ataque masivo combinado lanzado por Rusia en las primeras horas del 30 de septiembre de 2026 es el mayor bombardeo contra la red energética de Ucrania desde el término de la pasada temporada de calefacción. Las fuerzas rusas desplegaron un arsenal de casi 190 drones de ataque y misiles balísticos y antibuque, golpeando múltiples regiones del país.
Impacto y detalles clave del ataque
• Objetivo principal: El foco central de la ofensiva fue destruir la infraestructura energética nacional ante la proximidad del invierno. El primer ministro ucraniano, Serhii Koretskyi, confirmó que el asalto provocó apagones de emergencia inmediatos en Kiev y tres regiones aledañas, reactivando el uso de generadores eléctricos tras meses de estabilidad.
• Balance de daños en Odesa: Además del impacto severo en la capital, el Ministerio de Defensa ruso y las autoridades ucranianas informaron que el ataque golpeó fuertemente un complejo industrial en la región de Odesa y la infraestructura portuaria en Izmail. Estos bombardeos se suman a los daños sufridos el día anterior en subestaciones eléctricas locales (como la de Usatove) y centros de acopio logísticos.
• Efectividad de la defensa aérea: La Fuerza Aérea de Ucrania comunicó haber interceptado 5 misiles y 155 drones de la oleada. Sin embargo, la inclusión de nuevos drones propulsados por motores a reacción (más veloces y difíciles de rastrear) y misiles balísticos logró saturar las defensas en puntos críticos.
• Víctimas mortales: A nivel nacional, las autoridades confirmaron la muerte de al menos 7 personas, incluido un menor de edad atrapado tras el colapso de una vivienda en Vyshhorod.
El presidente Volodímir Zelenski instó a los aliados occidentales a acelerar la entrega de paquetes de defensa aérea (particularmente interceptores Patriot) para proteger las ciudades antes de que las temperaturas invernales caigan por completo.