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lunes, 28 de septiembre de 2026

El artículo 5 de la OTAN no es lo que usted cree

 El artículo 5 de la OTAN no es lo que usted cree

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Desde Europa hasta Asia Oriental, los aliados de EE.UU. se enfrentan a una pregunta difícil: ¿hasta dónde estaría dispuesto a llegar Washington para defenderlos? El artículo 5 de la OTAN ofrece un punto de partida revelador, indica Dmitri Trenin, presidente del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales (RIAC) e investigador principal del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales, en su artículo para RT.

Imagen ilustrativa

Hay pocos mitos tan cautivadores y duraderos como el del artículo 5 del Tratado de Washington de 1949. Los defensores de este mito están convencidos de que, gracias a esta disposición, la OTAN es como 'Los tres mosqueteros' de Alejandro Dumas, donde un ataque contra uno es un ataque contra todos, y Estados Unidos acudiría automáticamente con toda su fuerza al rescate de cualquiera de sus aliados que fuera atacado.

El uso automático de la fuerza militar estadounidense

Es discutible y, en esencia, imposible saber hasta qué punto eso habría funcionado durante la Guerra Fría, cuando EE.UU. realmente temía la amenaza soviética/comunista, porque el bloque nunca llegó a ser puesto a prueba hasta ese extremo. Pero en las condiciones actuales —y probablemente también en las circunstancias futuras— eso es completamente falso, y los aliados y socios de EE.UU. deberían prestar atención y actuar con cautela.

La propia redacción del artículo es deliberadamente ambigua. Está claro que no existe ninguna automaticidad en el uso de la fuerza, y esa formulación cuidadosa fue una condición para que el tratado fuera ratificado por el Senado estadounidense, ya que los responsables políticos estadounidenses de aquella época aborrecían entrar en alianzas que pudieran implicar compromisos obligatorios.

Hasta aquí la idea del uso automático de la fuerza militar estadounidense.

El paraguas nuclear estadounidense

Más tarde, después de que la Unión Soviética desarrollara misiles balísticos intercontinentales a mediados y finales de la década de 1950, la estrategia militar estadounidense buscó evitar un enfrentamiento nuclear directo. Si llegaba a producirse una guerra nuclear, esta debía mantenerse limitada y confinada a Europa, tanto al este como al oeste.

Hasta aquí el paraguas nuclear estadounidense.

Probabilidades de la activación del artículo 5

Durante la Guerra Fría, las crisis recurrentes en torno a Berlín Occidental eran consideradas en Washington como un posible 'casus belli', pero Berlín Occidental era formalmente un territorio ocupado, no un país aliado. Estaba protegido por guarniciones militares estadounidenses, británicas y francesas, y cualquier acción contra la ciudad —que nunca llegó a producirse— habría constituido un ataque contra personal militar estadounidense. La situación a lo largo de las fronteras entre Alemania Oriental y Occidental, entre Checoslovaquia y Alemania Occidental, o de Noruega y Turquía con la Unión Soviética, aunque tensa, se mantuvo invariablemente estable. En otros lugares, la OTAN y el Pacto de Varsovia estaban separados por amplias extensiones de territorio neutral.

Hasta aquí la probabilidad de conflictos militares que hubieran activado el artículo 5.

Desplazar el foco

La actual estrategia de Defensa Nacional de EE.UU. no considera a Rusia como una amenaza importante, mientras la Administración Trump se ocupa de desplazar el foco de las fuerzas estadounidenses hacia Asia Oriental y el Pacífico. El presidente Donald Trump ha trasladado la carga de la defensa de la OTAN a los propios miembros europeos. Si su actuación en el conflicto de Ucrania sirve como referencia, no tiene deseo ni inclinación a comprometer fuerzas estadounidenses para defender a los aliados y socios de EE.UU. Venderles armas y compartir inteligencia es el límite.

Washington probablemente también se toma en serio la advertencia de Moscú de que una guerra entre la OTAN y Rusia sería diferente del conflicto de Ucrania y que "sería corta". Esto significa lógicamente, en términos sencillos, que sería nuclear. No se puede esperar que los estadounidenses, que durante la Guerra Fría evitaron cuidadosamente una guerra nuclear con la Unión Soviética cuando se sentían realmente amenazados, permitan ahora que los arrastren, en nombre de sus aliados europeos, a un conflicto nuclear con Rusia, que sigue siendo el único país del mundo con capacidad para destruir a EE.UU.

Durante su mandato, el presidente Joe Biden afirmó que EE.UU. defendería a Taiwán si China intentaba lograr la reunificación nacional por la fuerza, pero Trump es mucho más cauteloso. Para contener a China, al igual que ocurre con Rusia, su Administración coloca a sus aliados en primera línea, y Filipinas y Japón son los principales candidatos. En cuanto a Taiwán, una vez que su industria de semiconductores haya sido reubicada de forma segura a EE.UU., la importancia de la isla para EE.UU. disminuirá considerablemente.

Las garantías de seguridad estadounidenses, si bien no son del tipo del artículo 5, han demostrado ser vacías en la actual guerra de EE.UU. contra Irán. En lugar de proteger a los países árabes del Golfo, las bases estadounidenses en la región actuaron como imanes, atrayendo drones y misiles iraníes que dañaron las infraestructuras de los países anfitriones. Quienes en Europa Oriental y en el norte de Europa creen que estarán mejor acogiendo instalaciones nucleares estadounidenses —o francesas, para el caso— deberían pensarlo dos veces.

Ucrania perdió el rumbo y se acarreó calamidades incalculables cuando sus dirigentes hicieron de la adhesión a la OTAN su objetivo. No comprendieron que Washington nunca tuvo intención de ofrecerles ni siquiera una garantía simbólica de protección. La seguridad en el mundo del siglo XXI no puede delegarse en potencias extranjeras, solo puede sustentarse en los propios recursos y en unas relaciones estables con los vecinos. Esta es la lección no solo para Ucrania y Europa, sino también para los Estados árabes del Golfo y Asia Oriental.

Por Dmitri Trenin, presidente del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales (RIAC) e investigador principal del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales

Así lucían los seres humanos hace más de 300.000 años

 Así lucían los seres humanos hace más de 300.000 años

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El rostro fue reconstruido digitalmente mediante técnicas utilizadas en aproximación facial forense.

Así lucían los seres humanos hace más de 300.000 años

Un equipo de científicos recreó digitalmente el rostro del 'Homo sapiens' más antiguo identificado. La reconstrucción se basó en restos fósiles con una antigüedad estimada de unos 315.000 años y fue publicada en la revista Heritage.

Descubierto en Marruecos en la década de 1960, Irhoud 1 fue considerado durante años una variante africana de los neandertales, pero nuevas investigaciones y una revisión de su datación llevaron a reclasificarlo en el 2017 como uno de los representantes más antiguos de nuestra especie.

Para recrear su apariencia, los especialistas utilizaron un modelo digital elaborado a partir de varios restos hallados en el yacimiento y aplicaron técnicas empleadas en reconstrucción facial forense. A partir de esa base, adaptaron la anatomía de un adulto moderno a la estructura ósea del fósil e incorporaron datos del grosor de los tejidos blandos en personas de ascendencia africana para estimar los rasgos del rostro.

El resultado fue una representación tridimensional que ofrece una aproximación a cómo pudo lucir este antiguo humano hace más de 300.000 años. Los autores presentaron una versión científica, centrada en la relación entre el cráneo y los rasgos faciales, y otra artística con piel, cabello y barba. No obstante, subrayaron que aspectos como la pigmentación o el peinado no pueden determinarse a partir de la evidencia fósil disponible.

Ejército iraní promete una respuesta más contundente ante nueva agresión de EEUU

 

  • El momento de lanzamiento de un dron por el Ejército iraní contra objetivos militares estadounidenses en la región, 22 de julio de 2026.
Publicada: domingo, 27 de septiembre de 2026 21:43

El portavoz del Ejército iraní advirtió que cualquier nueva agresión de EE.UU. desencadenaría una respuesta más contundente, amplia y decisiva por parte de Irán.

El portavoz del Ejército iraní, general de brigada Reza Akraminia, afirmó el domingo, durante un discurso televisado, que EE.UU. tiene un historial profundamente negativo a ojos del pueblo iraní y advirtió que las Fuerzas Armadas iraníes responderán de forma demoledora ante cualquier nueva agresión estadounidense.

“Si se produce otro acto de agresión, creo que el pueblo iraní… apoyará a las Fuerzas Armadas con mayor determinación, y nosotros cumpliremos con nuestro deber y, sin duda, golpearemos al enemigo con mayor contundencia, amplitud y decisión”, recalcó.

Akraminia instó asimismo a los países de la región a contribuir al establecimiento de un orden de seguridad autóctono que incluya a todos los Estados regionales.

También reiteró que la expulsión de las fuerzas estadounidenses de la región “hará que la región sea más segura”.

“Los estadounidenses ciertamente no están preocupados por los intereses de las naciones musulmanas de la región”, remarcó, argumentando que las acciones de EE.UU. durante la actual guerra contra Irán han demostrado esta realidad y que Washington es incapaz de garantizar la seguridad de los países de la región.

 

Los funcionarios iraníes han sostenido de forma reiterada que la presencia de fuerzas extranjeras constituye una de las causas fundamentales de la inestabilidad en la región.

A primera hora del mismo día, el comandante en jefe del Ejército, el general de división Amir Hatami, puso de manifiesto que la verdadera estabilidad solo puede alcanzarse mediante la eliminación completa de la presencia militar estadounidense e israelí, un cambio que describió como “no lejano”.

Instó a los países vecinos de Irán a abandonar su dependencia de potencias externas y reconocer la inutilidad de las garantías de seguridad occidentales.

Desde el inicio de la agresión conjunta de EE.UU. e Israel contra el país, el 28 de febrero de 2026, las autoridades iraníes y el Eje de la Resistencia han intensificado sus llamamientos a la expulsión de las fuerzas estadounidenses de Asia Occidental.

La exitosa respuesta de Irán al asalto estadounidense-israelí ha debilitado gravemente las capacidades de disuasión militar de EE.UU. y ha dejado al descubierto la fragilidad de la hegemonía de Washington en la región.

Irán reivindica el control total del estrecho de Ormuz y Golfo Pérsico

 

  • Lanchas rápidas de la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán patrullan aguas territoriales cerca del estrecho de Ormuz.
Publicada: lunes, 28 de septiembre de 2026 9:53

Un alto mando militar iraní aseguró que el CGRI y el Ejército mantienen el control total de las aguas del estrecho de Ormuz y las zonas marítimas adyacentes.

“El oeste del estrecho de Ormuz, el mismo estrecho y el Golfo Pérsico están bajo el control total de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, y el este del estrecho de Ormuz y el norte del Océano Índico están bajo el control de la Armada del Ejército de Irán”, ha declarado este lunes el contralmirante Habibolá Sayari, coordinador adjunto del Ejército de Irán.

Al explicar la situación en torno al estrecho de Ormuz, Sayari ha destacado que Irán “actúa con contundencia en el norte del Mar de Omán y en el este del estrecho de Ormuz y no permitirá el paso a nadie”.

“Por otra parte, los hermanos del CGRI se mantienen firmes. Las retóricas del enemigo son otra cuestión, pero la realidad es que el estrecho de Ormuz está bajo nuestro control total”, ha agregado.

 

Asimismo, Sayari ha hecho referencia a la plena preparación de las Fuerzas Armadas iraníes, subrayando que Irán ha aprendido mucho de la reciente guerra, ha identificado los puntos débiles, los ha reforzado y está preparado para las próximas etapas y para hacer frente a las amenazas.

Irán cerró el estrecho de Ormuz como medida defensiva ante la guerra lanzada por Estados Unidos y el régimen de Israel en su contra. Teherán ha dejado claras sus condiciones para la reapertura de este paso estratégico, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el fin de las agresiones militares, la suspensión de las sanciones —incluidas las que afectan a sus exportaciones de petróleo—, la liberación de activos iraníes congelados, el respeto de un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano, y la compensación por los daños causados por la guerra.

svd/tqi