Cómo invertir cuando las crisis globales nunca terminan
En un mundo de guerras, guerras comerciales y malas cosechas, los rendimientos de los bonos deben ser más altos que antes porque ofrecen mucha menos protección que antes.
Más guerras. Más conflictos políticos. Más desastres meteorológicos. El futuro se ve sombrío, y para los inversores la situación es aún peor: las formas habituales de protegerse contra tales crisis podrían no funcionar .
El problema fundamental radica en el resurgimiento del conflicto entre superpotencias y el debilitamiento del papel de Estados Unidos como garante de la paz mundial, agravado por la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos debido al calentamiento global. Si a esto le sumamos una política tóxica y despiadada que amenaza el comercio, tanto inversores como responsables políticos se preparan para sufrir perturbaciones económicas más intensas y frecuentes.



