Reserva Federal de EEUU. iStocks

Los rendimientos de los bonos soberanos suben casi a diario en todo el mundo. La aversión al riesgo de los inversores empuja a la deuda a su situación más crítica en casi dos décadas con el bono de EEUU a diez años en el 5,2% y el alemán sobre el 3,6%. La venta masiva de renta fija refleja una mezcla de motivos que van desde unas políticas monetarias más restrictivas a corto plazo hasta el endeudamiento de las grandes empresas tecnológicas pasando por un elevado déficit fiscal en medio mundo.

Las grandes referencias del mercado cotizan en zonas no vistas desde 2007, antes de la crisis de Lehman Brothers. Hay bonos como los japoneses que directamente están en cotas históricas o en niveles no vistos este milenio. Y puede ir a peor. La última encuesta de Bloomberg refleja cómo la mitad de los expertos augura un bono estadounidense a 30 años en el 6% antes de cerrar el año. Si esto ocurriera, sería ver al Tesoro de EEUU aguantando una presión no vista desde el 2000 y la crisis bursátil de las puntocom. Hay diez razones clave que provocan esta situación y que seguirán manteniendo la presión en renta fija.

Precios más altos de las materias primas

La guerra entre EEUU e Irán ha provocado lo que Goldman Sachs ha denominado "la mayor crisis de suministro de petróleo de la historia". Los precios del crudo Brent llegaron a superar los 124 dólares aunque actualmente se sitúen por debajo de los 100. El conflicto ha interrumpido el suministro de crudo y eleva los precios del diesel, gasolina y de la energía en general. Esto es más grave para economías altamente dependiente de las importaciones como la eurozona o Japón. Al mismo tiempo, el precio de los alimentos se ha disparado también por las recientes olas de calor.

Subidas de tipos de interés

Una de las principales reacciones a un incremento de los precios es la respuesta de los bancos centrales. Para contener la inflación, el Banco Central Europeo y la Reserva Federal de EEUU han endurecido su discurso. El objetivo sigue siendo controlar la inflación en el 2% y eso exige subidas agresivas de tipos de interés. Los bancos centrales de Canadá, Reino Unido o Japón también han actuado en esta línea, lo que endurece el coste de financiación en medio mundo y eleva la rentabilidad a vencimiento de todos bonos cotizados.

La deuda prestada a los hiperescaladores

Es uno de los motivos más recientes que explican por qué la deuda se tensa. La carrera por desarrollar la industria de la inteligencia artificial ha desencadenado una ola de endeudamiento que se suma al alza de la deuda en los mercados. Este año, las empresas han emitido bonos por valor de más de 400.000 millones de dólares en inversiones tecnológicas. Gran parte de este volumen está concentrado en un pequeño grupo de compañías como Alphabet u Oracle. "Esto debería contribuir a a que, con el tiempo, aumenten los rendimientos de los bonos soberanos de calidad", comenta el director de renta fija en T. Rowe Price, Arif Hussain.

Déficits fiscales y deuda al alza

Los riesgos fiscales se acumulan en medio de déficits presupuestarios persistentes y l reticencia de los gobiernos a abordarlos de verdad. La deuda de EEUU superó los 40 billones de dólares por primera vez. Se prevé que los países de la OCDE pidan prestado un total de 18 billones de euros este año, lo que saturará el mercado con un mayor oferta que animará a los inversores a exigir más rentabilidad por asumir ese riesgo.

El efecto de Japón

Japón tiene un problema con la debilidad del yen y es probable que las autoridades estén vendiendo bonos soberanos extranjeros para intentar apuntalar su propia divisa. Las tenencias de deuda estadounidense en manos del Ministerio de Finanzas de Japón cae a cada mes que pasa. Cualquier nueva intervención del mercado incentivará nuevos repuntes en el mercado de deuda, principalmente en EEUU y después, y por extensión, al resto de la renta fija. Además, Japón puede desequilibrar las operaciones de carry trade que han funcionado durante las dos últimas décadas.

Más gasto en Defensa

El gasto militar mundial se encuentra en niveles récord, impulsado por la guerra de Irán, el conflicto en curso en Ucrania y las tendencias más amplias de rearme que está impulsado la OTAN. El presupuesto de defensa de EEUU alcanzó el billón de dólares en 2026: un umbral nunca antes visto. Este aumento del gasto en defensa se traduce en más presión para los gobiernos que deben financiarse a marchas forzadas para alcanzar los objetivos previstos.

Las guerras comerciales

La guerra comercial que mantiene el presidente de EEUU, Donald Trump, está añadiendo otra capa de riesgo inflacionario, ya que los aranceles más altos encarecen los productos importados y amenazan con mantener elevadas las presiones sobre los precios. Esto refuerza las expectativas de tipos de interés más altos y ejerce una mayor presión al alza sobre la rentabilidad de los bonos.

Crecimiento económico resiliente

Los inversores suelen recurrir a los bonos cuando el panorama se vuelve sombrío. En estos momentos, la economía estadounidense sigue marchando bien y el crecimiento global se mantiene a pesar de la guerra con Irán y el elevado coste de financiación. La actividad empresarial mundial es sólida y los indicadores de producción apuntan a un mayor crecimiento en las principales economías. Esta situación los inversores han preferido las acciones que los bonos. "Actualmente, los bonos no constituyen una buena cobertura para las acciones", comenta el responsable de carteras de renta fija de Wellington Management, Martin Harvey.

Cambio de titularidad en los bonos

El mejor ejemplo vuelve a ser el bono de EEUU. La base de compradores se ha desplazado cada vez más, pasando de la Reserva Federal a otros inversores. Los principales compradores institucionales también alteran su cartera de bonos del Tesoro de EEUU.

Se reduce el exceso de ahorros

El exceso de ahorros globales contribuyó a reducir los costes de endeudamiento durante décadas ha llegado a su fin. Según Oxford Economics, las tres fuerzas que han generado un persistente exceso de ahorro global desde la crisis financiera mundial (austeridad fiscal, desapalancamiento en EEUU y exportaciones chinas) se ven debilitadas o limitadas actualmente. Estas tendencias se producen justo cuando los gobiernos y empresas necesitan de nuevo enormes cantidades de capital, lo que obliga una vez más a los prestatarios a competir ferozmente por el dinero de los inversores y eleva los rendimientos.

En resumen, los diez motivos que seguirán afectando al inversor y al mercado de deuda son:

  1. Precios más altos de las materias primas
  2. Subidas de tipos de interés
  3. La deuda prestada a los hiperescaladores
  4. Déficits fiscales y deuda al alza
  5. El efecto de Japón
  6. Más gasto en Defensa
  7. Las guerras comerciales
  8. Crecimiento económico resiliente
  9. Cambio de titularidad en los bonos
  10. Se reduce el exceso de ahorros