¿ACCIDENTE O SABOTAJE? MISTERIOSA EXPLOSIÓN APOCALÍPTICA DESTRUYE UN ALMACÉN MILITAR DE MISILES NUCLEARES EN ISRAEL
Los reportes del terreno confirman un protocolo de emergencia extrema: el ejército israelí bloqueó de inmediato el acceso de los vehículos de rescate y bomberos civiles al epicentro del complejo. Este hermetismo total levantó alarmas sobre la gravedad de los daños en las instalaciones más sensibles de la planta. Medios de comunicación como Kan, i24 y analistas militares sugieren que la explosión no fue un test, sino un desastroso accidente en la base o en el área de almacenamiento de perclorato de sodio (un compuesto químico altamente volátil usado para fabricar combustible sólido). Las filtraciones apuntan a que el estallido habría destruido por completo un valioso lote de misiles interceptores Arrow-3, debilitando el escudo antiaéreo del país.
Lo que los videos de este fin de semana de mayo de 2026 exponen en redes sociales no se parece en nada a una "prueba controlada"; la onda de choque y la densa columna de humo negro reflejan una detonación descontrolada de materiales de alta potencia. No es la primera vez que Tomer utiliza la excusa de un "test exitoso" para tapar un desastre industrial (ya lo hicieron en 2021), pero el contexto actual es infinitamente más peligroso. Con Estados Unidos e Israel diseñando planes de contingencia ante un posible fracaso de las negociaciones de paz con Irán, un "accidente" que borre de un plumazo los inventarios de misiles Arrow-3 deja al descubierto las defensas del país. Ya sea por un catastrófico fallo de seguridad interna o por un golpe encubierto de la inteligencia enemiga, el búnker de Tel Aviv está ocultando un daño estratégico de magnitudes incalculables.
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