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jueves, 26 de febrero de 2026

Las conversaciones entre EE.UU. e Irán se centraron en superar las diferencias sobre el enriquecimiento nuclear

 Las conversaciones entre EE.UU. e Irán se centraron en superar las diferencias sobre el enriquecimiento nuclear


Por Kevin Liptak

 2 min de lectura 

09:09 ET (14:09 GMT) 26 de febrero de 2026

Las cruciales conversaciones nucleares en Ginebra entre EE. UU. e Irán se han centrado en el espinoso tema del enriquecimiento nuclear de Teherán y en intentar determinar si las propuestas iraníes satisfarían la exigencia del presidente Trump de que el país nunca obtenga un arma nuclear, según personas familiarizadas con las conversaciones.


El presidente Donald Trump pronuncia su discurso del Estado de la Unión durante una sesión conjunta del Congreso en la Cámara de Representantes en el Capitolio el martes en Washington.


Estados Unidos, liderado por Steve Witkoff y Jared Kushner, inició las conversaciones con exigencias firmes: que Irán desmantele sus principales instalaciones nucleares (Fordow, Natanz e Isfahán) y que cualquier acuerdo para detener el enriquecimiento nuclear sea indefinido.


Mientras tanto, se esperaba que los iraníes presentaran una propuesta que suspendería el enriquecimiento nuclear por un período de tres a cinco años —hasta después de que el presidente Trump deje el cargo— antes de unirse a un consorcio regional para el enriquecimiento de bajo nivel, sin fines armamentísticos, según una de las fuentes. Como parte de un acuerdo, Irán permitiría que inspectores internacionales supervisaran su cumplimiento.



Un E-2D Hawkeye realiza un aterrizaje detenido en la cubierta de vuelo del portaaviones de la clase Nimitz USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo el 12 de febrero.


No estaba claro si las posturas de ambas partes serían lo suficientemente cercanas como para continuar las conversaciones diplomáticas, o si Trump optaría por su otra opción: ordenar nuevos ataques contra Irán.


Al iniciar las conversaciones, funcionarios estadounidenses afirmaron que aún no tenían clara la postura de Irán sobre varias posiciones. Algunos cuestionaron si el Líder Supremo de Irán, quien tiene la última palabra, aceptaría alguno de sus términos, incluso si sus negociadores parecían más dispuestos a negociar.


Los funcionarios iraníes son conscientes de que cualquier acuerdo debe permitir a Trump proclamar su victoria y presumir de que es más sólido que el acuerdo nuclear de la era Obama que abandonó. Como parte de esos cálculos, han presentado públicamente acuerdos económicos que permitirían a Estados Unidos el acceso al petróleo y el gas, y compromisos de Irán para comprar productos estadounidenses.


Uno de los principales aliados de Trump, el senador Lindsey Graham, se burló de la sugerencia de que a Irán aún se le podría permitir enriquecer uranio a bajos niveles como parte de un acuerdo. “¡Al diablo con eso!”, escribió en redes sociales sobre la idea planteada.


Irán, mientras tanto, busca garantías de alivio de las sanciones como parte del acuerdo. Han estado tratando de determinar con qué rapidez Trump está dispuesto a levantar las agobiantes medidas, que han dañado gravemente la economía iraní.

LORENZO RAMÍREZ: "EEUU no tiene capacidad para defender todas sus bases en Oriente Medio"

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Petraeus: Guerra con Irán podría convertirse en catástrofe para EEUU

 

  • El exdirector de la CIA, David Petraeus
Publicada: jueves, 26 de febrero de 2026 6:55

El exdirector CIA ha advertido que una eventual confrontación militar con Irán podría convertirse en una catástrofe militar para la Administración Trump.

El exdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, David Petraeus, quien dirigió las fuerzas estadounidenses y aliadas en las invasiones de Irak y Afganistán, advirtió sobre los riesgos de un enfrentamiento militar con Irán en una entrevista concedida a la revista Foreign Policy, publicada el martes.

Conforme a Petraeus, general retirado de cuatro estrellas, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, no debería limitar su evaluación estratégica sobre un ataque a Irán al precedente considerado exitoso de la operación contra Venezuela.

Él argumentó que la operación relámpago estadounidense llevada a cabo el pasado 3 de enero en Caracas que condujo al secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, tuvo éxito, según él, tanto por la pericia militar de EE.UU., como por la suerte del país. 

Advirtió que, dadas las imprevisibles capacidades defensivas iraníes, existe la posibilidad de que el Ejército estadounidense no cuente esta vez con la misma fortuna que en ocasiones anteriores, lo que podría resultar costoso para Estados Unidos en caso de una confrontación.

 

Petraeus mencionó algunos factores, entre ellos la limitada disponibilidad de ciertos activos militares de Estados Unidos —como aviones cisterna de reabastecimiento en vuelo y sistemas de defensa antiaérea—, la incertidumbre sobre la ubicación de lanzadoras y arsenales de misiles de Irán, y la posibilidad de ataques de represalia de grupos de Resistencia en la región, y dijo que estos plantean serias interrogantes sobre el éxito de una agresión al país persa.

Según el destacado general retirado estadounidense, el conjunto de estos factores pone en duda el nivel de resiliencia de las fuerzas estadounidenses ante una eventual guerra con Irán.

Por ejemplo, hizo referencia a la peligrosa escasez en el arsenal antimisiles de EE.UU., diciendo que el país utilizó muchos de estos misiles durante el conflicto de 12 días de junio de 2025 con Irán para defender a Israel y suministró muchos otros a Ucrania.

El excomandante del Comando Central de Estados Unidos (Centcom, por sus siglas en inglés) señaló que la Administración Trump no ha experimentado hasta ahora una catástrofe militar de gran envergadura y, cree que tendrá en Irán la misma fortuna que tuvo —a su juicio—en el caso de Venezuela.

Petraeus hizo referencia al fracaso catastrófico del Ejército estadounidense en la llamada operación Garra de Águila, realizada el 24 de abril de 1980 en Irán, la cual tenía por meta liberar al personal de la embajada estadounidense tomado como rehenes por estudiantes revolucionarios iraníes.

 

Los comandos estadounidenses se adentraron en Irán con seis aeronaves y ocho helicópteros. Se desplegaron en la impertérrita tierra de Tabas, en el centro del país. Sin embargo, solo seis de los ocho helicópteros lograron llegar a su destino; tres de los cuales se estrellaron debido a fallos técnicos. Luego sobrevino una tormenta de arena. Después, un C-130 Hércules se estrelló contra un helicóptero y explotó. Ocho soldados quedaron atrapados en el incendio que se desató y cuatro helicópteros quedaron completamente destrozados, por lo que las tropas se vieron obligadas a abandonar Irán y la operación fracasó completamente.

Asimismo, Petraeus enumeró algunas otras opciones de represalia de Irán. Advirtió que la República Islámica podría minar el estratégico estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial, lo que tendría un impacto significativo en la economía global.

Asimismo, señaló que Teherán podría recurrir a sus lanchas rápidas para hostigar embarcaciones estadounidenses en la zona. También mencionó la amenaza de los drones y planteó la posibilidad de ataques coordinados con enjambre de drones a activos estadounidenses.

En la parte final de la entrevista, Petraeus subrayó que una acción militar contra Irán sería considerablemente más compleja y difícil que las operaciones emprendidas por Estados Unidos en Irak y Afganistán, y alertó que la prolongación de tal conflicto, elevaría el coste de la operación para Washington.

Esta advertencia se produce en un momento de alta tensión entre Teherán y Washington, debido a la repetida amenaza del país norteamericano con atacar militarmente Irán si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.

Esto a pesar de que los dos países se involucran en un proceso diplomático desde principios de este mes y celebrarán este jueves una tercera ronda de las discusiones indirectas en Ginebra (Suiza).

Teherán ha respondido a la retórica bélica de Washington, enfatizando que, aunque opta por la diplomacia, está totalmente preparado tanto para la guerra como para la paz.

ftm/hnb