He trabajado con más de 1000 niños; los que tienen mejores habilidades sociales usan estas 6 frases.

Nadie nace con habilidades sociales perfectas. Los niños aprenden estas habilidades —incluidas la comunicación, la inteligencia emocional, el establecimiento de límites y la empatía— observando a adultos de confianza y practicando en situaciones de la vida real en entornos seguros.
Como especialista certificada en desarrollo infantil y terapeuta licenciada que ha apoyado a miles de niños y familias, he visto cómo estas habilidades ayudan a los niños a ganar confianza, desenvolverse en sus relaciones y afrontar el estrés y los desafíos. Con el tiempo, los niños que desarrollan sólidas habilidades sociales también tienden a ser más flexibles, adaptables y reflexivos.
Aquí hay seis frases que podrían decir los niños con las mejores habilidades sociales y qué puedes hacer para fomentarlas desde temprana edad.
1. ‘Estoy molesto/a’
Los niños con buenas habilidades sociales han visto a los adultos de su entorno nombrar y procesar emociones. Esto les ayuda a identificar sus propias emociones y a sentirse cómodos expresándolas.
Se familiarizan con una amplia gama de emociones, incluyendo no solo la felicidad, sino también la tristeza, el miedo y la preocupación. A medida que crecen, son capaces de identificar y procesar emociones más complejas como la vergüenza, los celos y la soledad.
2. ‘Mi hermano está molesto, necesita espacio’.
En los hogares donde se habla abiertamente de las emociones, los niños tienen más probabilidades de ser conscientes de las emociones y necesidades de los demás. A menudo son capaces de ponerse en el lugar del otro y sentir empatía hacia él.
Esto significa reconocer las lágrimas o la angustia de otra persona y tener ideas sobre cómo apoyarla como amigo, compañero de clase, hermano o igual.
También abarca la resolución de problemas y el establecimiento de límites. Reconocen cuándo ellos u otra persona necesitan tiempo o espacio para sí mismos y están dispuestos a dárselo, incluso cuando resulta difícil.
3. ¿Quién va a estar allí?
Los padres que preparan a sus hijos para nuevas experiencias y hablan con ellos sobre las expectativas suelen observar que sus hijos son más adaptables y tienen mayor confianza en sí mismos en el ámbito social.
Es posible que se sientan más cómodos probando cosas nuevas y sepan qué preguntas hacer antes de una nueva experiencia. Esto les ayuda a anticipar desafíos, superar la incertidumbre y elaborar un plan para desenvolverse en lo desconocido.
Los niños con mayor seguridad en sí mismos en situaciones sociales no son intrépidos. Han aprendido a recopilar información y a prepararse con antelación para poder adaptarse y ajustarse según sea necesario.
4. ‘Cometí un error’
Cuando los errores se consideran oportunidades de aprendizaje, los niños son más capaces de disculparse, enmendarlos e intentarlo de nuevo. Es probable que sus padres y cuidadores los hayan apoyado durante sus errores y les hayan demostrado que son una parte natural del crecimiento, el aprendizaje y el desarrollo.
En lugar de sentir miedo, están dispuestos a trabajar juntos para solucionar problemas. Además, toleran mejor las imperfecciones y pueden afrontar los momentos difíciles o los cambios con mayor flexibilidad.
5. ‘Tengo una idea’
Los niños más propensos a expresar su opinión han crecido en hogares donde se valoran las diferencias y se considera fundamental el trabajo en equipo. Es probable que sus padres les hayan brindado oportunidades para compartir ideas y utilizar sus fortalezas y talentos naturales.
Esto significa que tienen más confianza para pensar de forma colaborativa y tomar la iniciativa, lo que hace que el trabajo en equipo y las experiencias de juego compartido sean más flexibles, creativas y divertidas.
6. ‘No me gusta cuando…’
Tener buenas habilidades sociales no significa complacer a los demás. Estos niños son capaces de establecer límites claros sobre cómo quieren ser tratados. Y se sienten cómodos comunicando esos límites de forma eficaz, respetuosa y asertiva en el momento preciso.
En sus relaciones, priorizan la seguridad, la autodefensa y la inteligencia emocional. Además de compartir sus necesidades, se esfuerzan por escuchar, comprender y respetar a los demás, incluso cuando existen diferencias.
Kelsey Mora es especialista certificada en desarrollo infantil y consejera clínica profesional licenciada. Ofrece apoyo, orientación y recursos personalizados a padres, familias y comunidades afectadas por problemas médicos, traumas, duelo y el estrés cotidiano. Es propietaria de una consulta privada, madre de dos hijos, creadora y autora de los libros de ejercicios de The Method Workbooks y directora clínica de la organización sin fines de lucro Pickles Group .

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