Irán abrió un nuevo frente en el conflicto con Israel al enviar mensajes masivos a teléfonos celulares de ciudadanos israelíes, en una operación que las autoridades israelíes calificaron como un intento de guerra psicológica.
En los mensajes, atribuidos por distintos medios a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), se afirmaba que "el último radar estadounidense ha sido destruido", además de incluir advertencias sobre la capacidad militar iraní y mensajes destinados a sembrar incertidumbre entre la población israelí. Sin embargo, esa afirmación no ha sido confirmada de forma independiente.
La Dirección Nacional de Ciberseguridad de Israel pidió a la población no abrir enlaces ni responder a estos mensajes, señalando que forman parte de campañas de influencia e intimidación dirigidas contra civiles.
Expertos consideran que este episodio demuestra que la confrontación entre ambos países ya no se libra únicamente con misiles y drones, sino también mediante operaciones de información y presión psicológica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario