"Los efectos sociales de una recesión de crecimiento son potencialmente mayores, dependiendo de la duración del fenómeno", indica Llosa. (Foto: César Campos | GEC)
"Los efectos sociales de una recesión de crecimiento son potencialmente mayores, dependiendo de la duración del fenómeno", indica Llosa. (Foto: César Campos | GEC)
Gonzalo Llosa

Desafortunadamente, desde diferentes ángulos, el horizonte para la economía peruana se está nublando. A dos años de la recesión causada por la crisis del COVID-19, y luego de una normalización casi plena hasta el nivel de actividad económica prepandemia, resurgen las advertencias sobre una nueva fase recesiva en la actividad económica. Razones no faltan. Tanto el ambiente local como el global apuntan hacia una desaceleración del crecimiento, cuya magnitud o duración aún es desconocida.