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martes, 2 de agosto de 2022

Tensión al límite entre EE.UU. y China: ¿Puede la visita de Nancy Pelosi a Taiwán provocar una guerra?

 

                 Tensión al límite entre EE.UU. y China: ¿Puede la visita de Nancy Pelosi a Taiwán provocar una guerra?

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  • La posible llegada de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU. ha sido abordada activamente por los medios estadounidenses y taiwaneses, en medio de severas advertencias desde Pekín.
    Tensión al límite entre EE.UU. y China: ¿Puede la visita de Nancy Pelosi a Taiwán provocar una guerra?

    Las tensiones entre Estados Unidos y China han ido en aumento en los últimos días, ante los supuestos planes de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, de visitar Taiwán, isla autogobernada que China considera como parte de su territorio.

    De concretarse la visita, sería el primer arribo a la isla de un político estadounidense de tan alto rango en los últimos 25 años.

    Esta perspectiva ha generado fuertes protestas por parte de las autoridades chinas, que en respuesta intensificaron los ejercicios militares en la región, inclusive con fuego real.

    Por su parte, Taiwán realizó la pasada semana simulacros masivos de ataque aéreo, tras las reiteradas advertencias de Pekín de represalias por la visita de Pelosi. Al mismo tiempo, las autoridades de la isla iniciaron la segunda fase del ejercicio militar anual Han Kuang, también con fuego real.

    Frente a la posibilidad de la visita y la reacción china que conllevaría, EE.UU. está movilizando múltiples equipos bélicos, incluidos portaviones y grandes aeronaves, más cerca de Taiwán, reportó este lunes el diario japonés Nikkei Asia.

    Ante estos desarrollos, varios expertos han llegado a hablar de un posible conflicto militar.

    Reacciones

    El presidente chino, Xi Jinping, manifestó el jueves durante una conversación telefónica con el presidente estadounidense Joe Biden que "los que juegan con fuego se prenderán fuego a sí mismos", al calificar la planeada visita como interferencia en los asuntos de China.

    "Nos oponemos firmemente al separatismo de Taiwán y a la interferencia de fuerzas externas", subrayó el mandatario.

    Por su parte, Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, advirtió este lunes que el Ejército de su país "no se quedará de brazos cruzados" si la presidenta de la Cámara de Representantes visita finalmente la isla, y subrayó que ello "conduciría a un impacto político atroz". El viernes, el portavoz advirtió de "contramedidas decididas" si EE.UU. desafía las "líneas rojas" del país.

    El representante permanente chino ante la ONU, Zhang Jun, comentó que se debe "esperar y ver", pero advirtió: " Haremos todo lo que esté en nuestro poder para proteger nuestra soberanía e integridad territorial".

    Simultáneamente, varias fuerzas del Ejército Popular de Liberación han publicado fotos y videos en redes sociales para dar muestra de la alta preparación combativa de la nación contra países hostiles e "invasores".

    El coordinador de Comunicaciones Estratégicas del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kirby, declaró este lunes en una rueda de prensa en la Casa Blanca que el eventual viaje de Pelosi a Taiwán no puede servir a Pekín como pretexto para lanzar un ataque contra la isla.

    "Nuestras acciones no son amenazadoras y no abren nuevos caminos. Nada de esta posible visita [...] cambiará el status quo. El mundo debería rechazar cualquier esfuerzo de la República Popular China para hacerlo. No morderemos el anzuelo. [...] No nos dejaremos intimidar", enfatizó.

    El alto funcionario aseguró que Washington seguirá brindando su apoyo a Taiwán, aunque insistió en que esto no implica que la Casa Blanca renuncie al principio de una sola China y reconozca la independencia de la isla.

    El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, advirtió que si China crea algún tipo de tensión por la visita de Pelosi, será completamente responsabilidad de Pekín.

    "Si la presidenta decide hacer la visita [a la isla], y China trata de crear una crisis o de alguna manera causar una escalada de tensiones, esto sería totalmente culpa de Pekín", comentó.

    Asimismo, subrayó que el Congreso es una rama de poder independiente y que la decisión de visitar o no visitar Taiwán pertenece totalmente a la presidenta de la Cámara Baja.

    Al comentar la situación durante una rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, afirmó que "no hay necesidad de este tipo de blandimiento de armas, el presidente [Joe Biden] ha dejado claro que no hay cambios en la política de una sola China".

    El trasfondo político

    Pekín, que se opone a cualquier contacto oficial de otros países con las autoridades de Taipéi, insiste en que cualquier negociación con la isla que pase por encima del Gobierno central viola el principio clave de su política de una sola China y las disposiciones de los tres comunicados conjuntos entre China y EE.UU.

    Por su parte, Washington no reconoce formalmente a Taiwán -que se autogobierna desde 1949 con una administración propia, como un país independiente-, pero mantiene una política de ambigüedad estratégica hacia la isla, reservándose el derecho a mantener relaciones especiales -incluyendo la venta de armas- con Taipéi, que, en su opinión, toma sus propias decisiones.

    Entretanto, Taiwán se muestra firme en su determinación de defender su "modo de vida democrático", al tiempo que Pekín reitera su discurso de la "reunificación" con el hijo "errante que acabará volviendo a casa".

    ¿Se producirá finalmente la visita?

    Aunque el itinerario oficial de la gira asiática de Pelosi incluye Singapur, Japón, Corea del Sur y Malasia, pero no Taiwán, diversos medios estadounidenses y taiwaneses han informado, citando a fuentes gubernamentales, que la visita sí se realizará.

    Un funcionario taiwanés citado por CNN afirmó que Pelosi probablemente pasará la noche en Taiwán, aunque no queda claro cuándo aterrizaría en Taipéi. Por su parte, un funcionario estadounidense citado por el mismo medio detalló que el Departamento de Defensa monitorea constantemente todos los movimientos de China en la zona, y que tiene preparado un plan para garantizar la seguridad de la legisladora.

    Tingting Liu, reportera especializada en asuntos exteriores y cuestiones militares del medio taiwanés TVBS, aseguró que de acuerdo con sus fuentes, Pelosi llegará a Taipéi en la noche del martes 2 de agosto.

    Las autoridades oficiales de Taiwán todavía no han confirmado si la visita tendrá lugar.

    Por su parte, el diario chino Global Times reportó que la alta funcionaria podría usar "la excusa de una emergencia" para aterrizar en Taiwán, mientras que South China Morning Post escribe que podría limitarse a una estancia en la zona de tránsito del aeropuerto de Taipéi para reunirse con el liderazgo de la isla, ante las protestas de Pekín.

    ¿Es posible una guerra?

    Glenn Diesen, profesor de la Universidad del Sudeste de Noruega, señala que en los últimos años EE.UU. se ha retirado unilateralmente de los acuerdos de seguridad con sus principales adversarios, lo que ha puesto en marcha una "escalada incontrolada".

    "Esto ha puesto a los estadounidenses en la senda de la guerra con países como Rusia e Irán, y ahora Washington también está dando pasos hacia una guerra accidental con China, al abandonar progresivamente la política de una sola China", explicó.

    El experto sugirió que Pelosi podría ser uno de los elementos de la llamada 'táctica salami', que consiste en socavar al adversario mediante amenazas o alianzas con otras fuerzas, avanzando gradualmente, rodaja a rodaja, para crear nuevas realidades sobre el terreno político.

    "El revisionismo por pasos pequeños está diseñado para evitar una escalada rápida y eliminar la oposición de los adversarios y sus aliados, ya que cualquier respuesta puede ser presentada como desproporcionada o no provocada. La deshonestidad política de las tácticas del salami es la forma en que comienza una guerra accidental", acentuó.

    "Si Pelosi sigue adelante con su visita, EE.UU. ciertamente se preparará para responder militarmente a una posible respuesta militar china", comentó a CNN Shi Yinghogn, profesor de la Universidad Renmin, en China, quien aseguró que la situación entre ambos países "será muy tensa".

    Por su parte, el especialista naval Li Jie mencionó a South China Morning Post que "el plan de Pelosi de visitar Taiwán está aumentando el riesgo de un conflicto militar" entre los ejércitos estadounidense y chino, debido a que "la China de hoy es muy diferente de la de mediados de la década de 1990".

    "El Ejército estadounidense afirmó que podría enviar portaaviones para escoltar a Pelosi si fuera necesario, pero el EPL [Ejército Popular de Liberación de China] de hoy posee dos portaaviones activos. Es demasiado arriesgado para cualquiera de las partes desplegar esos barcos gigantes en la vía navegable", indicó.

    MINUTO A MINUTO: Todos los ojos sobre Nancy Pelosi y su posible visita a Taiwán

     

                     MINUTO A MINUTO: Todos los ojos sobre Nancy Pelosi y su posible visita a Taiwán

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  • Los planes de viaje han generado fuertes protestas por parte de las autoridades chinas, que en respuesta reforzaron los ejercicios militares en la región, incluso con fuego real.
    MINUTO A MINUTO: Todos los ojos sobre Nancy Pelosi y su posible visita a Taiwán

    Las tensiones entre EE.UU. y China se han intensificado recientemente ante los supuestos planes de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, de visitar Taiwán, isla autogobernada que China considera parte de su territorio.

    De concretarse la visita, sería el primer arribo a la isla de un político estadounidense de tan alto rango en los últimos 25 años.

    Los planes de viaje han generado fuertes protestas por parte de las autoridades chinas, que en respuesta reforzaron los ejercicios militares en la región, incluso con fuego real.

    Por su parte, Taipéi realizó la pasada semana simulacros masivos de ataque aéreo, tras las reiteradas advertencias de represalias por parte de Pekín ante la posible visita de Pelosi. Al mismo tiempo, las autoridades de la isla iniciaron la segunda fase de los ejercicios militares anuales Han Kuang, también con fuego real.

    • 2 ago 2022

      09:56 GMT

      Además de la aeronave que transporta a Pelosi, otro avión gubernamental de EE.UU. llegó a Malasia desde la base aérea de Scott (Illinois) volando a través de Japón, descubrió este martes un reportero de Global Times que accedió a los datos de la compañía Mizar Vision, especializada en análisis geoespacial remoto.

      Se especula que el avión podría servir para escoltar a la misión diplomática durante su potencial visita a Taiwán o como reemplazo para utilizarse en lugar de la aeronave en la que se encuentran actualmente los congresistas.

    • 09:14 GMT

      La Policía de Taiwán tiene preparadas medidas para garantizar la seguridad durante la posible visita a la isla de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, reportan medios locales.

      Aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha confirmado el viaje de Pelosi, que puede arribar a la isla este martes, el Departamento de Policía de Taipéi tiene planeado proteger el hotel en el que se alojaría, así como regular el tráfico en las intersecciones y desplegar entre 350 y 400 agentes de Policía para garantizar la seguridad de la alta funcionaria.

    • 08:11 GMT

      Más de 92.000 personas están monitoreando el vuelo de Nancy Pelosi, que partió de la capital malasia Kuala Lumpur rumbo al siguiente destino en la agenda de la delegación estadounidense, según datos del portal FlightRadar24. Todavía no queda claro adónde se dirige el avión.

    • 08:03 GMT

      Videos que circulan por las redes muestran la presencia de equipo militar del Ejército de Liberación Popular de China (EPL) en la costa de la provincia de Fujian, la más cercana a Taiwán, situada al otro lado del Estrecho.

      En las grabaciones no verificadas se ven vehículos blindados y tropas chinas en las playas de la ciudad de Xiamen, ubicada en dicha provincia.

    • 07:51 GMT

      Los datos, citados por Global Times News, muestran que el avión fletado por EE.UU. SPAR20 partió desde la Base Aérea Scott (en el estado de Illinois) y entró en el espacio aéreo de Malasia vía Japón. Los analistas sugieren que el movimiento podría servir a la misión de escolta durante la visita de Pelosi a Taiwán o puede ser para reemplazar el avión anterior de la legisladora.

    • 07:36 GMT

      La portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, advirtió en rueda de prensa que si EE.UU. "sigue por el camino equivocado", Pekín tomará medidas fuertes y decididas para garantizar su soberanía y su seguridad. Asimismo, recordó que China ha expresado reiteradamente su oposición a la visita de Pelosi a Taiwán.

    • 07:34 GMT

      Los portaviones Liaoning y Shandong, del Ejército Popular de Liberación de China, habrían salido este martes de los puertos de Qingdao y Sanya, respectivamente, antes de la posible visita de Pelosi a Taiwán, informó el diario China Times citando observadores militares en el mar de la China Meridional.

      De momento, no está claro si los buques de guerra se dirigirán al estrecho de Taiwán o participarán en ejercicios militares.

    • 07:24 GMT

      El Ejército de Taiwán realizará ejercicios de artillería con fuego real en el condado de Pingtung los días 9 y 11 de agosto como parte de la continuación de los ejercicios anuales Han Kuang que habían concluido la semana pasada, dijo una fuente anónima a la Agencia Central de Noticias de Taiwán.

      Los simulacros se llevarán a cabo en un intento de reforzar la preparación para el combate y la potencia de fuego de las fuerzas armadas.

    • 06:24 GMT

      El aeropuerto Taoyuan de Taipéi ha recibido tres amenazas de bomba, recoge Liberty Times. "Se colocarán en el aeropuerto tres explosivos para impedir que la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU. visite Taiwán", reza la carta recibida por la terminal aérea.

    • 06:14 GMT

      Pekín ha planteado una serie de contramedidas, incluidas acciones militares, en respuesta a la posible visita a Taiwán de Pelosi, aseguró este martes a través de su cuenta oficial de Twitter Hu Xijin, periodista del diario chino Global Times.



    lunes, 1 de agosto de 2022

    Estados Unidos mata con un dron al líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en Kabul

     

    Estados Unidos mata con un dron al líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en Kabul

    Biden asegura que el ataque, sin “víctimas civiles” llevó meses de preparación: “Se ha hecho justicia. Quienes amenacen EE UU deben saber que los encontraremos y los liquidaremos”


    Osama bin Laden (izquierda) y Ayman al Zawahiri reunidos en algún lugar de Afganistán en noviembre de 2001.EFE

    Estados Unidos mató en un ataque con drones en la madrugada del pasado domingo en Kabul a Ayman al-Zawahiri, líder de Al Qaeda, organización en la que sucedió a Osama Bin Laden tras su muerte en 2011. Era uno de los terroristas más buscados. Así lo ha confirmado este lunes por la tarde el presidente Joe Biden en una comparecencia televisiva. La operación “no causó más víctimas civiles”, ha añadido. Biden, que está confinado de nuevo desde el sábado por una recaída por coronavirus, ha hablado por televisión desde la Casa Blanca: “Se ha hecho justicia”, ha sentenciado en un mensaje de siete minutos emitido desde una de las terrazas del complejo, con los monumentos de Washington y Jefferson de fondo. “Este terrorista ya no podrá volver a actuar. No importa cuánto tiempo pase, ni lo mucho que traten de esconderse. Quienes amenacen Estados Unidos deben saber que los encontraremos y los liquidaremos”.

    El asesinato se planeó durante meses. El momento que los servicios de inteligencia estaban esperando llegó a las 21:48 del sábado, hora de la Costa Este, cuando eran las 6:18 del domingo en Kabul. Biden dirigió personalmente la “operación antiterrorista de precisión”, según ha desvelado un alto funcionario de la Casa Blanca que habló con la prensa protegido por el anonimato.

    Cuando le llegó su hora, Al-Zawahiri estaba en uno de los balcones de la casa de un barrio acomodado de Kabul en la que, según les constaba a los servicios de inteligencia estadounidenses, vivía desde principios de este año junto a su mujer, su hija y sus nietos, confiado en que era un lugar seguro para uno de los hombres más buscados del planeta. Le alcanzaron dos misiles Hellfire de alta precisión, que no afectaron a la estructura de la vivienda. Un alto funcionario de la Casa Blanca explicó en una llamada con periodistas que construyeron un modelo del edificio que le mostraron a Biden en la Sala de Situación, lugar reservado para abordar las operaciones de alto riesgo. El presidente se interesó por el tiempo en Kabul, por la estructura de la casa y por la probabilidad de que se produjeran bajas civiles antes de autorizar que dispararan, siempre según el alto funcionario.

    Tropas afganas anti-talibanes observan el bombardeo estadounidense de las montañas de Tora Bora, donde se escondían Al Zawahiri y Bin Laden en diciembre de 2001.
    Tropas afganas anti-talibanes observan el bombardeo estadounidense de las montañas de Tora Bora, donde se escondían Al Zawahiri y Bin Laden en diciembre de 2001.ERIK DE CASTRO (REUTERS)

    Biden aprobó la actuación la semana pasada. “La operación se planeó cuidadosamente para minimizar el riesgo para la vida de otros civiles”, ha dicho el mandatario, que ha repasado todas las cuentas pendientes del líder de Al Qaeda con Estados Unidos: “Estuvo profundamente implicado en los ataques del 11-S, en los que murieron 2977 de nuestros compatriotas”, ha recordado. “También fue el cerebro de varios ataques contra estadounidenses, incluidos el ataque al portaviones USS Cole [en Yemen], que acabó con la vida de 17 marinos, y desempeñó un papel fundamental en los atentados contra las embajadas de Kenia y Tanzania, que se llevaron por delante a 224 personas y dejaron 4.500 heridos”. “Cuando supimos que las condiciones eran las óptimas, decidimos actuar”, ha añadido. “Ninguno de sus familiares resultó herido”.

    El anuncio de este éxito en la lucha antiterrorista se produce dos semanas antes de que se cumpla un año de la caótica retirada de las fuerzas estadounidenses de Afganistán, salida que permitió el verano pasado a los talibanes recuperar el control del país 20 años después de su derrocamiento en una invasión lanzada por el entonces presidente, George Bush hijo, como respuesta a los atentados del 11-S. Aquella decisión que pareció improvisada marcó el pasado agosto el punto más bajo de la presidencia de Biden hasta la fecha, un golpe del que en cierto modo aún no ha conseguido levantarse en términos de reputación y de valoración ciudadana. La operación de este fin de semana demuestra que Estados Unidos tiene capacidad para efectuar operaciones antiterroristas de gran impacto pese a no tener presencia sobre el terreno.



    Biden ha aprovechado la ocasión para defender su criticada actuación del pasado verano: “Tomé la decisión de que, tras 20 años de guerra, Estados Unidos ya no necesitaba miles de tropas sobre el terreno en Afganistán para proteger a Estados Unidos de los terroristas que buscan hacernos daño. Prometí al pueblo estadounidense que continuaríamos realizando operaciones antiterroristas efectivas en Afganistán y más allá. Y eso es lo que hemos hecho”. El presidente ha recordado otros dos asesinatos llevados a cabo en Siria en febrero y en julio pasados contra dos destacados miembros del Estado Islámico, la otra gran amenaza terrorista para Washington.

    Al-Zawahiri asumió el liderazgo de Al Qaeda después de la muerte de Osama bin Laden, liquidado en mayo de 2011 en la localidad de Abottabad (en el norte de Pakistán) por un comando especial del Ejército estadounidense, y ante la atenta mirada en directo desde la Casa Blanca del entonces presidente, Barack Obama, y del que fue su vicepresidente, Joe Biden. Hasta su muerte el domingo, Al-Zawahiri estaba en lo más alto de las listas de los terroristas buscados por Washington. El Departamento de Estado ofrecía una recompensa de hasta 25 millones de dólares por información que condujera a su captura. Funcionarios del Pentágono han asegurado que el ataque de este fin de semana no lo llevaron a cabo militares, por lo que todo indica que fue cosa de la CIA. Fuentes de la agencia se negaron a confirmar ese extremo inmediatamente. Para el Pentágono era un objetivo prioritario volver a descabezar a Al Qaeda.

    Ayman al Zawahiri ofrece un mensaje televisado en calidad de dirigente de Al Qaeda.
    Ayman al Zawahiri ofrece un mensaje televisado en calidad de dirigente de Al Qaeda.AFP

    Al-Zawahiri, de 71 años, había evitado regresar a Afganistán durante años por motivos de seguridad. Su reaparición en Kabul, la capital de Afganistán, sugiere que había relajado sus prevenciones y que los talibanes no están manteniendo su compromiso de mantener a Al Qaeda fuera del país centroasiático. Su Gobierno ha reaccionado con un comunicado que confirmaba que el ataque se llevó a cabo en una casa en el área de Sherpur, un céntrico barrio de alta sociedad frecuentado por funcionarios del Gobierno talibán. En una serie de tuits, el portavoz Zabiullah Mujahid ha dicho este lunes: “La naturaleza de lo sucedido no estuvo clara desde el principio. Los servicios de seguridad e inteligencia del Emirato Islámico investigaron el incidente y los hallazgos iniciales determinaron que el ataque fue llevado a cabo por un dron estadounidense”.

    Condena enérgica de los talibanes

    Mujahid ha añadido que Afganistán “condena enérgicamente este ataque con cualquier pretexto y lo considera una clara violación de los principios internacionales y de los Acuerdos de Doha”. Para los talibanes, esos acuerdos excluyen la legitimidad para conducir un ataque con drones en Kabul, de ahí que, según indican los expertos en seguridad en Washington, la operación se haya atribuido a la CIA, para evitarse los problemas que pudiera conllevar admitir una implicación del Ejército.

    El terrorista caído, médico de profesión y con un pasado de poeta, proviene de una distinguida familia egipcia con pedigrí político e intelectual. Su abuelo Rabia’a al-Zawahiri era imán en la Universidad de Al Azhar en El Cairo. Su tío abuelo, Abdel Rahman Azzam, fue el primer secretario de la Liga Árabe.

    Nacido en Guiza en 1952, alcanzó fama internacional tras los ataques del 11-S. “Esos 19 hermanos salieron y entregaron sus almas a Alá todopoderoso, y el Dios todopoderoso les ha concedido la victoria que estamos disfrutando ahora”, dijo Al-Zawahiri en un mensaje grabado en video y publicado en abril de 2002. Se refería, claro, a los 19 terroristas que participaron en los ataques con aviones comerciales llenos de pasajeros que impactaron en las Torres Gemelas, en Nueva York, y en el Pentágono, a las afueras de Washington. Aquel fue el primero de los mensajes que el cabecilla envió a lo largo de los años desde lugares remotos, sin identificar, desde los que desafiaba a las autoridades estadounidenses, siempre tocado con un turbante blanco y con una característica marca en la frente que delata, para algunos musulmanes, la piedad de quien reza con el mayor de los ahíncos.

    El presidente estadounidense Joe Biden habla este lunes desde la Casa Blanca sobre el asesinato en Kabul de Al-Zawahiri.

    JIM WATSON (BLOOMBERG)

    Para cuando llegó el 11-S, Al-Zawahiri, a quien algunos expertos en la yihad le otorgan incluso mayor responsabilidad que la de Bin Laden, ya era un veterano militante. Egipto lo acusó en 1981 de participar en la conspiración para asesinar al presidente Anwar el Sadat. Pasó tres años en la cárcel, un tiempo en el que, según denunció, sufrió torturas. Tras salir de prisión, se mudó a Pakistán, donde usó sus conocimientos médicos para tratar a combatientes muyahidines, herido en la lucha contra la ocupación soviética de Afganistán. Allí conoció a Bin Laden. Le llevaba cinco años y fue fundamental en su proceso de radicalización. Ambos se hicieron inseparables en la fanática misión común: “Matar y luchar contra los estadounidenses y sus aliados, ya sean civiles o militares, una obligación para todos los musulmanes”. A eso se dedicó en los años siguientes en escenarios donde sembró el terror, desde Nairobi a Dar es Salaam, y desde el puerto de Adén a Nueva York.

    A partir de 2001, vivió permanentemente en fuga. Poco después de la invasión de Afganistán por parte de Estados Unidos sobrevivió a una batalla en la escarpada y montañosa región de Tora Bora en Afganistán. En aquella operación murieron varios de sus familiares. Pese a que ha sido esencial en preservar la cohesión de Al Qaeda en momentos críticos para su supervivencia como la Primavera Árabe o la emergencia del Estado Islámico, que presentó una enorme amenaza a su influencia en la región en el movimiento yihadista, es previsible que su muerte tenga escasas consecuencias prácticas, según los expertos antiterroristas, sobre el día a día de la organización.

    El ataque que ha acabado con su vida dos décadas después de que Washington lo pusiera en el punto de mira supone un triunfo para la Administración de Biden en materia antiterrorista. El presidente cuenta con los niveles de popularidad más bajos que se recuerdan para un líder con tan poco tiempo en la Casa Blanca. Pero en las últimas semanas ha encadenado varios golpes de efecto, como el acuerdo con su senador rebelde, el demócrata Joe Manchin, para impulsar su agenda política y económica, que se espera que tenga un importante efecto en los esfuerzos para combatir el cambio climático, o la aprobación en el Senado de una ley que incentiva la fabricación de microchips estadounidenses ante la feroz competencia china.

    Biden revela que un ataque con drones mató al líder de al-Qaeda al-Zawahiri, advierte a los terroristas que los ‘eliminaremos’

     POLÍTICA

    Biden revela que un ataque con drones mató al líder de al-Qaeda al-Zawahiri, advierte a los terroristas que los ‘eliminaremos’

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    PUNTOS CLAVE
    • El presidente Joe Biden dijo el lunes por la noche que Estados Unidos llevó a cabo un ataque con aviones no tripulados que mató al líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en Afganistán.
    • Se cree que Al-Zawahiri es uno de los principales artífices de los devastadores ataques terroristas del 11 de septiembre contra el World Trade Center y el Pentágono.
    • “Dejamos en claro nuevamente esta noche que no importa cuánto tiempo tome, no importa dónde se esconda, si es una amenaza para nuestra gente, Estados Unidos lo encontrará y lo sacará”, dijo Biden.
    VÍDEO 07:25
    Biden sobre la muerte del líder de Al Qaeda: se ha hecho justicia

    WASHINGTON — El presidente Joe Biden dijo el lunes por la noche que Estados Unidos llevó a cabo un ataque con drones que mató al líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en Afganistán, una revelación que se espera degrade la capacidad de operación del grupo terrorista.

    “Él dejó un rastro de asesinatos y violencia contra ciudadanos estadounidenses, militares estadounidenses, diplomáticos estadounidenses e intereses estadounidenses”, dijo Biden sobre el ataque de precisión antes del amanecer que mató a al-Zawahiri.

    “Dejamos en claro nuevamente esta noche que no importa cuánto tiempo tome, no importa dónde se esconda, si es una amenaza para nuestra gente, Estados Unidos lo encontrará y lo sacará”, agregó Biden.

    Dos personas informadas sobre el ataque confirmaron a NBC News que el ataque que mató a al-Zawahiri fue realizado por la CIA.

    Un alto funcionario de la administración de Biden, que habló bajo condición de anonimato para compartir detalles del ataque, dijo que los analistas de inteligencia estadounidenses identificaron la ubicación de al-Zawahiri a principios de este año.

    El funcionario dijo que Estados Unidos observó los movimientos de al-Zawahiri durante meses y determinó que vivía en una casa segura en Kabul con su familia.

    El presidente de EE. UU., Joe Biden, se dirige a la nación sobre el asesinato del líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en un ataque con aviones no tripulados de EE. UU., en Washington, el 1 de agosto de 2022.
    El presidente de EE. UU., Joe Biden, se dirige a la nación sobre el asesinato del líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en un ataque con aviones no tripulados de EE. UU., en Washington, el 1 de agosto de 2022.
    Jim Watson | Piscina | Reuters

    “Identificamos a al-Zawahiri en múltiples ocasiones durante períodos sostenidos de tiempo en el balcón donde finalmente fue golpeado”, dijo el funcionario.

    “Los miembros de la familia de Al-Zawahiri estaban presentes en otras partes de la casa de seguridad en el momento del ataque y no fueron atacados deliberadamente y estaban desarmados. No tenemos indicios de que los civiles hayan resultado heridos en este ataque”, agregó el funcionario.

    El funcionario dijo que Biden recibió su último informe de inteligencia sobre el asunto el 25 de julio antes de aprobar el ataque que involucró un vehículo aéreo no tripulado y dos misiles Hellfire.

    Al-Zawahiri, de 71 años, médico y fundador de la Yihad Islámica Egipcia antes de ascender a los rangos más altos de la red de al-Qaeda, fue uno de los arquitectos detrás de los devastadores ataques terroristas del 11 de septiembre contra el World Trade Center y el Pentágono.

    VÍDEO 04:05
    Muere el líder de Al-Qaeda Ayman Al-Zawahiri en Afganistán

    En las semanas que siguieron a los ataques del 11 de septiembre, los talibanes brindaron refugio a al-Qaeda mientras Estados Unidos se movilizaba para lo que se convertiría en su guerra más larga.

    Al-Zawahiri sucedió a Osama bin Laden como jefe de al-Qaeda en 2011.

    Al-Zawahiri fue acusado previamente por el gobierno de EE. UU. por su presunto papel en los atentados con bomba de 1998 contra las embajadas de EE. UU. en Dar es Salaam, Tanzania, y Nairobi, Kenia.

    El Departamento de Estado había ofrecido previamente una recompensa de hasta $25 millones por información que condujera a su detención.

    El ataque con drones del domingo es la primera operación antiterrorista conocida de la CIA desde que Kabul cayó ante los talibanes el año pasado. El alto funcionario de la administración dijo que Estados Unidos no coordinó el ataque ni notificó a los talibanes.